domingo, 22 de enero de 2017

Los seres infrecuentes

Título: Los seres infrecuentes
Autora: Isabel Garzo
Páginas: 198
Editorial: Pie de Página

Sinopsis

¿Es posible parecerse a alguien por dentro? ¿Y pertenecer a un lugar en el que nunca antes se había estado? ¿Quién decide qué personas conocemos, cuáles solo están de paso y cuáles vienen para quedarse?

Brais ha construido una vida sin fisuras en Madrid: adora su trabajo, a su mujer y a su hijo y cuenta los días que faltan para un nuevo y emocionante acontecimiento. Pero las circunstancias le hacen viajar al pequeño pueblo gallego en el que nació y al que no ha vuelto desde que su abuelo lo llevó a la capital para criarlo. Esa aldea será su punto de conexión con sus orígenes, con historias que ignoraba y, quizá, si cierra los ojos y respira despacio, con una dimensión mágica que le ayudará a entender de qué está hecha la estructura invisible que conecta todo y a todos.


Los seres infrecuentes es un canto a las coincidencias, a los momentos —a veces diminutos— que van dando forma a las vidas y a esas personas inesperadas e inevitables que llenan de luz todo aquello que tocan.

Opinión


La primera vez que leí algo de Isabel Garzo fue justo hace un año con su novela Las reglas del olvido, cuya reseña podéis encontrar en este blog también. Es una novela de la que aún guardo un grato recuerdo, porque contenía una de esas historias que te invitan a pensar sobre detalles de tu vida aparentemente nimios. Por eso cuando Isabel me ofreció leer su última novela no pude negarme, pese a que por cuestiones laborales no haya podido leerla antes. Ahora así, por fin he conseguido equilibrar un poco mejor mi trabajo con mis hobbies y ahora trato de leer un poco más los fines de semana, lo que me ha permitido terminar esta novela. 

Los seres infrecuentes es una novela difícil de definir. Su argumento puede parecer sencillo, aunque a mí me ha parecido de una profundidad apabullante. Su protagonista es Brais, un hombre de familia que acaba de adoptar a una niña y que, sin sospecharlo, va a experimentar un viaje emocional en el que se va a cuestionar su propia existencia. Una pequeña confesión de su abuelo antes de morir va a provocar que Brais se pregunte por su propia vida y también por las relaciones que ha forjado, en especial con su abuelo. Y es que, nos puede parecer una tontería, pero las relaciones lo son todo y algunas vienen ya dadas, por ejemplo, las que tenemos con nuestros padres, hermanos, etc. son relaciones "innatas", otras, sin embargo, las vamos creando nosotros y cada una de esas relaciones forman nuestra vida. Y ¿Quién decide las relaciones que vamos creando? ¿nosotros? ¿El destino? Y esa es la idea, en líneas generales, que quiere transmitirnos Isabel. Los encuentros con esos seres infrecuentes con los que forjamos relaciones.

La autora vuelve a utilizar la primera persona, quizás para ayudar al lector a sentirse identificado con Brais, de quien conocemos absolutamente todo. El lector se convierte de esta manera en un testigo directo del viaje emocional de Brais, conoce todos sus pensamientos e incluso sus secretos más oscuros. Y me parece una decisión acertadísima, porque es de esas historias en la que el lector necesita conocer absolutamente todo. Es, además, un viaje que transcurre lento. El lector debe, por tanto, ser paciente porque la historia se va introduciendo poco a poco, sin tener del todo claro qué es lo que nos quiere contar la autora. Pero ese ritmo pausado, como el de todas las buenas historias, es constante hasta el punto de que es casi imposible parar de leer porque el lector necesita conocer el final de ese viaje. 

La narrativa de Isabel vuelve a parecerme sencilla, no hay florituras del lenguaje, aunque en esta ocasión ese tono intimista de su anterior novela está mucho más acentuado. Se nota, además, por el tipo de historia y por cómo está escrita de que  hay cierta madurez. Lo que no ha cambiado es ese interés por parte de la autora por hacernos reflexionar, enfrentándonos a una serie de preguntas que no son fáciles de responder, pues Brais es quien es por caprichos del destino ¿o quizás no? ¿Por qué surgen los lazos afectivos? ¿Es necesatio tener un vínculo biológico para parecernos? ¿por qué estamos destinados a una serie de personas? ¿Quiénes son nuestros seres infrecuentes? Podría seguior escribiendo preguntas y no me enfado con la autora por planteármelas, porque para mí una buena historia es la que te mueve algo por dentro. Con respecto a las relaciones me quedo con una cita que se me ha quedado grabada: Nuestro paso por la vida es tan absurdamente breve que más nos vale centrarnos en las personas que elegimos y que nos eligen. 

Los seres infrecuentes es de esas novelas que hay que leer despacio, disfrutándola poco a poco y ¿por qué no? parándonos a pensar. Es una de esas historias aparentemente sencillas, profundamente intimista de las que al terminar de leer se te queda una sonrisa en la cara. Sé desde ya que me costará olvidarla. 

3 comentarios:

  1. No la conocía, pero me parece que trata temas muy interesantes y de mucha importancia y contemporaneidad, así que me apunto tu recomendación.

    Un beso!!

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  2. Hola!
    Soy Clara del blog Huracán Lector por si no me conoces y vengo para decirte que te he nominado a un book tag que te dejo por aquí https://huracanlector.blogspot.com.es/2017/01/books-tags-1.html
    Besos y nos leemos! ^_^

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  3. Hola! Te sigo, mi blog es http://libertaddeloslibros.blogspot.com.es/
    un beso

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