martes, 11 de julio de 2017

La decisión de Sophie


Título: La decisión de Sophie
Autor: William Styron
Editorial: Ciudad de libros
Páginas: 695

Sinopsis
Sophie es una muchacha polaca, dulce y de pálida hermosura que vive en una casa de huéspedes del Brooklyn de los años cuarenta junto a Nathan, un joven judío obsesionado por el pasado, y Stingo, el tercero en discordia, un joven procedente del Sur que llega convencido de que será un escritor de éxito. Tres personalidades que se relacionarán íntimamente en un ambiente en apariencia alegre y desenfadado, después de la guerra que ha azotado el mundo durante seis años.

Opinión

Suele ser el del holocausto un tema generalmente muy recurrente de novelas y películas. Cada año, al pasarme por los blogs de literatura, siempre veo que se publican un par de novelillas que tratan sobre el sufrimiento de los judíos, y los no judíos, en aquellos horribles campos de concentración, ya sea como argumento principal o como telón de fondo. Y es que el holocausto sigue siendo un tema que despierta un gran interés en el gran público, lo cual no está mal del todo ya que conocer estos hechos puede evitar que se repitan en el futuro. Sin embargo, hay pocas novelas (al menos yo no recuerdo muchas) que traten sobre el qué pasó con aquellos supervivientes una vez dejaron atrás los campos y tuvieron que seguir con sus vidas, cómo lidiaron con las consecuencias físicas y psicológicas de haber estado en un lugar que era lo más parecido al infierno en la tierra donde la muerte se veía, se olía, se tocaba... y de eso precisamente va la novela que reseño hoy.

"Auschwitz aún acechaba en mi alma como en la de ella ¿No habría fin para aquella tortura? ¿Nunca?"

La decisión de Sophie nos presenta a Stingo, un joven que aspira a ser escritor pero que, tras ser despedido en la editorial en la que trabajaba, se ve obligado a mudarse de su apartamento en Manhattan a una habitación en Brooklyn. En ese "palacio rosado", tal y como Stingo llama a la casa donde alquila la habitación, conoce a una extraña pareja: Nathan y Sophie. Y es esta última la que se va a convertir  en la gran protagonista de la novela, dejando a Stingo el papel de narrador. Así pues, Sophie capta la atención tanto de Stingo como del lector desde prácticamente el principio. Y es que narrador y lector se convierten la misma persona, pues William Styron tiene una forma de contarnos la historia de Sophie desde la perspectiva del narrador, por lo que junto a él descubrimos el trágico pasado de esta muchacha polaca cuyo carácter y físico enamora al narrador desde el principio.  

Es digno de alabar aquí la pluma de Styron, pues la historia de Sophie no se distingue de las muchas historias que hayamos podido leer o ver de los judíos, polacos, gitanos, etc. que perecieron y/o sufrieron en los campos de concentración, así que es la forma en la que el autor nos lo cuenta lo que atrapa al lector desde el principio. Y es que este va dosificando la información, así, por tanto, si desde un principio sabemos que Sophie había estado en un campo de concentración, el autor deja entrever que hay mucho más en ese pasado que lo que se nos cuenta y así, a medida que Stingo establece una relación más cercana con nuestra protagonista, más vamos sabiendo de su terrible paso por Auschwitz hasta comprender en su totalidad el significado del título de la novela. Esta dosificación de la novela, además, dignifica la historia de Sophie y convierte su relato en una novela de 500 páginas y no de 30. Asimismo, esta dosificación tiene que ver también con los propios sentimientos de Sophie, quien se va abriendo y revelando su verdad a medida que más confianza va cogiendo con nuestro narrador. 

La novela es, además, un camino hacia la redención. Como mencionaba anteriormente, Sophie va revelando su verdad a medida que va conociendo a Stingo... Y el autor va intuyendo en él ese sentimiento de culpa de nuestra protagonista... su comportamiento, su tortuosa relación con Nathan, sin duda tiene algún vínculo con lo que ha vivido, sin embargo, las revelaciones que Sophie va haciendo poco a poco demuestra que esta lleva en sus hombros una maleta de culpabilidad que el lector no entiende hasta el final porque ¿cómo se puede culpar a una persona de haber hecho cosas poco honrosas en un lugar como Auschwitz? sin embargo, la culpa está ahí y la culpa es lo que atormenta a Sophie: Y el hecho de que no pueda deshacerme nunca de esta culpa es lo peor que me dejaron los alemanes. Y quiero insistir en este tema, porque creo que la culpa es el gran protagonista de esta novela junto con la verdad,  y lo que le da título; asimismo creo que la culpa fue un sentimiento muy compartido por todos los que sobrevivieron a este horror. De hecho, mientras leía la novela, sobre todo cuando Sophie decía que había sido "mala" y contaba algunas cosas que había tenído que hacer para sobrevivir, no pude evitar acordarme de un documental que vi en la BBC, en relación al 70 aniversario de su liberación, en el que un superviviente decía que en aquel lugar lo moral y lo ético desaparecían y que la solidariodad era escasa, pues lo que importaba era sobrevivir pese a todo y a todos y eso mismo nos lo cuenta Sophie: En los campos de concentración la gente se comportaba de maneras muy diferentes: unos con cobardía y egoísmo, otros con valentía y altruismo; la conducta no era en absoluto uniforme. Era tan terrible Auschwitz... Sí, Stingo, increíblemente terrible: nunca podías decir si una persona haría cierta cosa de manera noble y honrada como hubiera podido esperarse en el mundo exterior. Y pese a que la sociedad entiende ese instinto de supervivencia, Sophie insiste en la culpa: Hay una cosa que sigue siendo un misterio para mí: el motivo de que me sienta tan culpable por mo conducta allí, aun sabiendo lo que acabo de decirte y que los nazis me convirtieron en un animal enfermo como a todos los demas. Y también me siento culpable de seguir con vida. Es una culpa de la que no puedo librarme, de la que no creo poder librarme jamás... Sin duda, la culpa fue el precio que muchos supervivientes debieron pagar tras ser liberados del infierno. La culpa que siente Sophie, sin embargo, no se entiende hasta el final de la novela. 

No quiero dejar de mencionar el personaje de Nathan. Pese a que pasa a ocupar un segundo plano frente al relato de Sophie, no deja por ello de ser interesante. Su actitud bipolar, eso de ser un caballero encantador en un momento y una verdadera bestia en otros, capta el interés del lector que no deja de sentir que hay mucho más en el personaje que lo que en un principio se cuenta. Nathan es un judío que siente amor y odio por Sophie a partes iguales, por lo que la trata como una verdadera reina en esos momentos en los que es un verdadero caballero o la insulta cuando se convierte en bestia. La personalidad de Nathan atrapa igualmente a Stingo, que lo admira y lo odia por igual, pues para él, Nathan se convierte en un amigo, en un confidente, en casi una persona a quien admirar. Nathan, por tanto, es otro gran misterio de la narración, junto con la decisión de Sophie. 

La novela, sin embargo, tiene su punto negativo y está en el propio narrador. Confiesto que Stingo es un personaje que no me ha gustado absolutamente nada, sobre todo cuando se muestra totalmente obsesionado con el sexo. Entiendo que es un joven escritor que crece en una sociedad profundamente reprimida y que de repente conoce a una pareja que vive el sexo libremente, pero esas escenas en las que narra su fallidas aventuras amorosas y sus constantes menciones al sexo me parecieron que sobraban totalmente en una novela que trata un tema tan interesante como el de la culpabilidad de haber sobrevivido un campo de concentración. No les veo el sentido y las eliminaba completamente.

A modo de conclusión, La decisión de Sophie ha sido una novela que me ha gustado muchísimo pese a que al principio me pareció algo lenta, sin embargo una vez entra en el tema de Sophie se vuelve totamente adictiva y yo apenas pude separarme de sus páginas. Trata un tema, como el de la culpabilidad y el trauma psicológico tras un hecho dramático, que me parece interesante y que el autor lo explora de una forma genial, dosificando la información y revelando poco a poco el pasado,para así atrapar al lector. Sin duda alguna, es una lectura que recomiendo porque no decepciona en absoluto.

Adaptación

La novela de Styron fue adaptada al cine en 1982 con Merly Streep como protagonista, haciendo el papel de Sophie. Desconozco si la adaptación es fiel o no a la novela, pues no he tenido la oportunidad de verla. Pero aquí os dejo el trailer por si os interesa. 





6 comentarios:

  1. Tiene buena pinta y se ve que la has disfrutado, gracias por la recomendación.
    Besos

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  2. Me gusta mucho la temática y la época. Me la llevo apuntada.

    Bs.

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  3. Esta me la llevo, me gusta lo que cuentas y la época.
    Un beso ;)

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  4. Me encantó. Es una novela brutal, enorme. Al contrario que tú yo sí que disfruté de las aventurillas sexuales de Stingo, incluso me sacaron más de una sonrisa, algo digno de mención en una novela que trata temas tan profundos. Genila William Styron.
    Besos

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  5. Tienes razón, el holocausto sigue siendo un tema que despierta gran interés. Acabo de leer una novela ambientada en esta época y creo que por un tiempo no volveré a tocar el tema porque siempre me deja un poso de amargura difícil de olvidar. Besos

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  6. ¡Hola! Suena interesante, además tengo pendiente leer algún libro sobre esta temática así que me lo apunto. Muchas gracias por la reseña, muy completa. :)
    No conocía la película (su adaptación).
    Te comencé a seguir. ¡Saludos y que tengas un genial fin de semana!✨

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