jueves, 31 de agosto de 2017

Trilogía Tom Z Stone


Título: Tom Z Stone - Omnium
Autor: J. E. Álamo

Páginas: 1041

Editorial: Cazador de Ratas

Sinopsis 

«Hay cosas que suceden una sola vez en la vida, morir debería ser una de ellas».

Me llamo Thomas Z. Stone, pero puedes llamarme Tom.

Nací en Gales en 1963 y estiré la pata en Valencia el 7 de agosto del 2012; ya sabes: el día del FR (Fenómeno Reanimación), cuando los muertos, algunos al menos, volvimos a la vida. Ese día, me reanimé y, sin nada mejor que hacer, fui a casa. Quise tomar una copa de camino, pero no llevaba un céntimo. Lástima que a nadie se le hubiera ocurrido colocarme una moneda bajo la lengua, aunque quizá me la hubiera tragado y vuelto a morir. (Si te parece malo el chiste, espera a conocer mis modales).

Mi esposa e hijos se habían acostumbrado a lo de ser mi viuda y huérfanos, así que cogí algo de dinero, me fui a por esa copa pendiente y nunca volví.

Desde entonces trabajo de investigador privado. Buena ocupación para alguien que no puede dormir, es lo que tiene despertar del sueño eterno, y le gusta hurgar en la mierda ajena para olvidar la propia.

Tengo un gato al que llamo Gato, una botella a la que llamo Jack y un amigo, Garrido, al que llamo cabrón con cariño.

Si me necesitas y no me encuentras en mi despacho, búscame en el As de Picas, un garito donde suelo emborracharme a un nivel muy profesional.

A pesar de que odio a Dios tanto como él a mí, por lo que me ha hecho, no puedo negar que tengo mis momentos buenos.

Bienvenidos a mi mundo, donde lo peor no es que algunos muertos volvieran a la vida.

Opinión

Es una trilogía unificada en un tomo único, así que no voy a entrar demasiado en la trama. Voy a hablar de la obra en líneas generales.

Un detective privado zombi. La idea no me atraía mucho, la verdad. No soy muy fan de la novela negra y aunque el mundo zombi me fascina, no pensaba que pudiera casar bien esta idea de “humanizar” un zombi, es como cuando en cierta película de zombis de cuyo nombre no me acuerdo los zombis aprenden a manejar el fuego, organizarse y crear explosiones. Eso era lo que esperaba de esta novela tras escuchar que iba de “un detective privado zombi”. No podía estar más equivocada. Esta novela me ha fascinado y ahora te voy a explicar por qué.

El contexto es muy novedoso, de hecho, ha creado su propio universo. La novela transcurre en Valencia sobre el año 2014, solo que en Valencia hay unos suburbios de lo más chungos, los Beatles están vivos y aún se puede fumar en los bares. Ah, y lo más importante: hay muertos que han vuelto a la vida, algunos en total capacidad de sus facultades y otros así como desmejoradillos, que se aproximan a la idea general que tenemos de zombi. La gracia está en que todos los que revivieron como si tal cosa llegarán antes o después a esa etapa zombi irracional de instintos primarios comecerebros. Pues bien, nuestro protagonista es uno de esos que volvieron a la vida en perfectas condiciones, con cierto tufillo, pero mejor de lo que cabe esperarse de un muerto viviente. Y esto, aunque es algo interesante, no es lo mejor de la novela.

El protagonista es fantástico. Un hombre de unos cuarenta con un humor peculiar al que se le coge cariño y se admira a partes iguales. Llama mucho la atención la humanidad de este (aunque sea un muerto), no en cuanto a benigno y caritativo, sino en términos de reveses mentales y cuestiones personales. Es un personaje muy cercano, con sus momentos bajos y álgidos, sus instintos más primarios —sin contar con sus antojos de vísceras— y su corazoncito. Realmente creo que la caracterización de este personaje es perfecta: no te dice cómo es, sino que te lo muestra por sus acciones y pensamientos, ya que es en primera persona.

Los personajes secundarios, desde los que más intervienen hasta los que tienen dos líneas, son personajes muy bien formados. Casi los puedes ver. Están tan bien construidos que serías capaz de intuir cómo actuaría cada uno en cada situación. Los llegas a conocer muy de cerca. Además cada detalle te habla de su personalidad: los modos, características físicas, forma de hablar, expresiones…
La ambientación es magnífica. Da la sensación de estar viendo una película, y sin embargo no es que se entretenga demasiado en describir los lugares, no estamos hablando de Tolkien, tranquilos. Da las claves justas para que te sitúes allí, junto al bueno de Stone.
El estilo es de lo mejorcito que me he encontrado, no solo porque puedes reconocer a cada personaje por su forma de hablar, o porque las descripciones sean justas y perfectas. También te envuelve en ese universo donde los muertos se pasean por las calles y te dan los buenos días, porque no solo se centra en el caso de Stone. Y además lo hace todo de una forma muy amena, sin que sea un estilo simplón en plan pero sin pasarse con las florituras.

La trama engancha —las de las tres novelas que forman este tomo— y mucho. Como dije antes, no soy muy fan de la novela negra porque creo —o creía— que todas se cortan siguiendo el mismo patrón, y aunque yo no soy muy intuitiva, al final todo se centra en descubrir quién es el malo e intentar seguir las pistas que te lleven hasta él —y lo demás es pura paja— aunque, obviamente, el policía o investigador de turno siempre va a ir un paso por delante porque para eso es el héroe guay e infalible, fantástico y genial. No puedo decir lo mismo de esta novela. Aquí, el protagonista sabe lo mismo que tú y normalmente comparte sus reflexiones con el lector así que es fácil seguir sus pasos. Pero, para ser sincera, si se sacara un as de la manga es que me hubiese dado exactamente igual, porque he disfrutado tanto siguiendo sus pasos, sus conversaciones, sus visitas y sus reveses… Llega un momento en el que estás totalmente metido en la historia y quieres saber qué ha pasado, encontrar una explicación, atrapar al malo, pero quieres que pase lento, quieres disfrutar cada paso, saborearlo. Y lo que en el libro lleva unos días, un mes quizá, a ti te lleva dos días y te quedas con ganas de más. Por suerte, es una trilogía.

Por último, el universo Stone: he aquí lo mejor de esta novela: no solo tiene una trama, sino que además hay historias paralelas y también noticias de periódicos que enriquecen, y mucho, la historia. Una maravilla.

¿La pega? Hay cosas que no se explican, aunque especulan mucho, siendo parte de la historia. Supongo que quieren hacer partícipe al lector haciéndole pensar sobre el asunto, o quizá planee contarlo en siguientes entregas, pero a mí me da coraje quedarme con la intriga. 

Además, de toda la obra me vienen tres preguntas a la cabeza, aparte de la obvia, que no voy a mencionar pero es lo que todo el mundo se preguntaría de haberla leído: 
1. ¿A dónde va a parar el sombrero de Tom?
2. ¿Qué fue de Catalina Valbuena?
3. ¿Por qué Armenteros está tan emperrado en que Stone no intervenga en el caso?


En resumen: encantada me hallo con este descubrimiento. Unas horas de mi tiempo muy bien invertidas. Pocas, realmente, porque este libro se bebe. Creo que tiene un gran potencial, y si alguien de la gran pantalla le pone el ojo sería todo un acierto. Recomendado 100 %.

3 comentarios:

  1. A mí me pasa los contrario que a ti. No me atraen para nada los zombis, pero adoro la novela negra. No es para nada eso que nos describes. Puede que las malas se adapten a esas características, pero las buenas son mucho más. La buena novela negra se imbrica de tal modo con la social que, a veces, es difícil establecer la frontera (en mi última reseña hablo de una de este estilo). No tiene por qué haber un investigador (eso es más bien en la novela policíaca) y, de haberlos, los hay fabulosos.
    Pero a lo que iba. A pesar de que jamás se me ocurriría leer una novela de zombis, la presentación del protagonista hecha por él mismo que nos presentas, me parece fabulosa y me han entrado unas enormes ganas de leerlo. Lo apunto y voy a ver si me puedo hacer con él. Además me gusta mucho que queden cosas a la imaginación y reflexión del lector.
    Un beso y gracias por la informeción.

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    1. A mí es que, curiosamente, me gustan mucho las novelas, digamos, insustanciales, mundanas. Con la novela bien policíaca, bien negra, sé a dónde quieren llegar, y aunque la trama sea jugosa, sé que tiene fin cuando dan con el malo, lo cogen, mueren todos o lo que sea. A mí me gustan más las historias que empiezan en un punto inconcreto y te acompañan por el tiempo que a ellos les da la gana y que tú no puedes siquiera suponer. Es complicado de explicar.

      En cualquier caso, esta novela me ha encantado más por el estilo que por la trama, si bien es verdad que esta te arrastra y aquel te embauca. Pero llegaba un momento en el que a mí me daba igual quién era el malo, yo solo quería más. Y las 1041 páginas de este Omnium, que reúne los tres volúmenes, se me hacen cortas.

      Gracias por pasar.

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  2. Muchas gracias por la lectura y los comentarios.
    J.E. Álamo

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