domingo, 3 de marzo de 2019

María Estuardo

Título:  María Estuardo
Autor: Stefan Zweig
Editorial: Acantilado (disponible en Kindle)
Páginas: 416

Sinopsis

Coronada reina de Escocia con apenas seis días, María Estuardo es uno de los personajes más enigmáticos y apasionantes de su tiempo. Su vida y sus desdichas han suscitado la curiosidad de multitud de estudiosos. Educada en Francia, refinada, culta y hermosa, su adhesión al catolicismo en la turbulenta época de las revueltas protestantes, la complicada política sucesoria en Inglaterra, así como la fragilidad política del reino de Escocia la convirtieron en una traidora intrigante y en una santa de la Iglesia católica al mismo tiempo. El retrato de toda una época.





Opinión

El pasado mes de enero se estrenaba, al menos en Reino Unido, Mary Queen of Scots, la película que narra el enfrentamiento, o rivalidad, entre María Estuardo, Reina de Escocia, e Isabel I, Reina de Inglaterra. La película me pareció una maravilla pese a que no conocía la historia en profundidad; las actrices sobresalen en sus roles de reinas, de hecho Robbie Margot me sorprendió en el rol de Isabel I, el vestuario, que estuvo nominado al oscar, es sobresaliente y la ambientación me parece muy conseguida. Pero, como ya he dicho, no estaba muy puesta en la historia y salí del cine con más preguntas que respuestas y con ganas de saber más sobre esa reina que perdió la cabeza en un traje rojo. 

Recordé entonces que tenía por ahí, escondido en mi Kindle, una biografía de María Estuardo escrita por Stefan Zweig lo que me permitía matar dos pájaros de un tiro: por un lado, saber más de esa reina interpretada por una excelente Saoirse Ronan que había despertado mi curiosidad y, por otro lado, leer más de Zweig, cumpliendo así uno de los mucho propósitos lectores que había hecho este año. 

No es, sin embargo, la primera biografía escrita por este autor que he leído. De hecho, hace bastantes años leí la de María Antonieta y aún guardo un grato recuerdo de aquella lectura. Tanto en aquella ocasión, como en esta, me pareció increíblemente entretenida a la vez que formativa. Zweig huye de la escritura académica, de hecho no es historiador, sino que narra la vida de esta reina de una forma casi novelada, no abruma al lector con datos, hechos, fechas, etc. sino que cuenta la historia de esta reina como si fuera un cuento con un principio y fin, sin miedo a incluir sus propias opiniones, es como si el lector fuera un testigo más de lo que está ocurriendo, lo que resulta ser una lectura muy atrayente para esos lectores neófitos que no están acostumbrados a leer libros de historia pero que disfrutan de una buena biografía. Sin embargo, Zweig no renuncia a la rigurosidad histórica y cita fuentes literarias como propiamente históricas. En esta biografía tira de archivo para exponernos los debates históricos que en torno a esta reina había en su época, particularmente su complicidad en el complot para asesinar a Isabel I o en el asesinato de su segundo marido, pero también tira  de la poesía de la época para ofrecernos un retrato completo de la misma. Todo esto otorga a la biografía un doble valor literario e histórico.

No obstante, hay ciertos aspectos de la misma que no me han gustado tanto, y uno de ellos es la poca disimulada parcialidad del autor con respecto al personaje que está biografiando. No es necesario leer entre líneas para ver que Zweig no sentía una especial simpatía por María Estuardo, quizás le interesaba desde un punto de vista biográfico, pero se muestra más como un juez que como biógrafo y la condena casi desde el principio. Personalmente, no creo que sea el rol del autor el juzgar al personaje que está retratando, sino más bien el de exponer los hechos y dejar al lector que juzgue y decida por sí mismo. Por otro lado, Zweig hace una serie de comentarios que hoy reconsideraríamos poco políticamente correctos, por no decir absolutamente misóginos, que a mí me resultaron chocantes. De hecho, yo creo que la manera en la que Zweig juzga a María Estuardo se debe más a su condiciones de mujer que al de reina, algo así como que si María Estuardo se equivocó es porque siguió sus peores instintos femeninos, particularmente cuando se enamora de su último amante. También hace referencia a la forma en la que las mujeres se enfrentan, de forma tan poco racional y visceral, mientras que los hombres se enfrentaban de forma más honesta y racional... Y sí, es cierto que hay que considerar el contexto en que esta biografía está escrita, pero no me deja de parecer chocante que un autor que dedica varias novelas a escribir desde el punto de vista tan femenino, sea tan increíblemente misógino cuando juzga los actos de esta reina. 

En cualquier caso, es una lectura que recomiendo a todos aquellos lectores que disfrutan de una buena biografía, pero también a aquellos a los que no han leído nunca una pero les interesaría saber más de personajes como este o María Antonieta. Zweig tiene una capacidad hipnótica de narrar biografías con la posibilidad de despertar la pasión histórica de cualquiera.

Adaptación

Os traigo el tráiler de la película que mencionaba al principio. Como ya he dicho, está protagonizada por Margot Robbie y Saoirse Ronan y narra el enfrentamiento de estas dos reinas. 



domingo, 27 de enero de 2019

Como agua para chocolate

Título: Como agua para chocolate
Autora: Laura Esquivel
Editorial: Debolsillo
Páginas: 272

Sinopsis


«Y así como un poeta juega con las palabras, así ella jugaba a su antojo con los ingredientes y con las cantidades, obteniendo resultados fenomenales.»

No siempre tenemos a mano los ingredientes de la felicidad. Tita lo había aprendido desde pequeña, cuando crecía en la cocina con Nacha y se le negaba toda posibilidad de vida propia desde su nacimiento. Pero lo que también aprendió Tita es que los ingredientes no son lo más importante para cocinar un buen plato, sino todo el amor con que seas capaz de hacerlo.


Pero Tita se dio cuenta de que sus platos no solo tenían el poder de deslumbrar por sus sabores y texturas. Su tristeza, su alegría, su deseo o su dolor a la hora de prepararlos se contagiaban irremediablemente a todo aquel que los probaba.


Opinión

Como agua para chocolate has sido hasta ahora uno de esos libros eternamente pendientes de leer. Por un tiempo lo tuve en físico en mi estantería y me rogaba para que lo leyera y, tras mudarme a Inglaterra, lo adquirí para mi kindle. Y no sé si fue porque había visto la película en un par de ocasiones, o simplemente por cuestiones de la vida que hace que dejes algunas cosas a un lado, pero no lo he leído hasta ahora cuando una booktuber la incluyó en su lista de mejores libros del año. 

La lectura ha estado a la altura de mis expectaciones en cierto modo, es decir, la película me gustó bastante así que el libro también me ha gustado, pero he de confesar que esperaba un poquitín más pues siempre pienso que el libro aporta algo más que la película, sin embargo en esta ocasión no es así porque la película es clavada al libro. Así que en cierta manera me decepcionó un poco... Pero en general me ha parecido una lectura muy dulce (sí, no encuentro mejor manera de definir lo que he sentido al terminarla). 

El argumento brilla por su sencillez: Tita se enamora de Pedro, pero Pedro no tiene permitido casarse con Tita pues está destinada a cuidar a su madre al ser la hermana menor; así, para seguir cerca de Tita, Pedro decide casarse con su hermana Rosaura... pero la felicidad de ambos no va a ser tan sencilla. Y pese a que el argumento es sencillo, la manera en la que se narran los hechos no lo son. La autora hace uso de recetas mexicanas que entrelaza con la historia, así la cocina, las metáforas, el realismo mágico hacen de esta historia algo especial, algo difícil de olvidar. Especialmente, me gusta como la autora hace uso de este recurso de realismo mágico para disminuir los hechos más dramáticos de la novela, por ejemplo, la decepción de Tita tras enterarse del matrimonio de Pedro con su hermana o la huida de su hermana Gertrudis. Todos hechos podrían haberse narrado de otra forma, podría haber dado ese toque dramático a la historia, en su lugar, ese toque de realismo mágico convierten a la novela en algo más placentero que leer. El lector es consciente de que lo que ocurre es triste, pero la autora lo suaviza. 

Por otro lado, los personajes están muy bien definidos. Tita es la gran protagonista de la novela y se caracteriza por su dulzura pero también su fortaleza para sobrellevar cada uno de los obstáculos que le sobrevienen, a veces impuestos por su madre. Pero para mí, la gran incomprendida es la madre, María Elena, quizás considerada la antagonista de la historia por lo mucho que hace sufrir a Tita. Sin embargo, al final se revela su gran secreto y no queda más que sentir una profunda lástima por ella. Por otro lado, Pedro me parece el gran cobarde... quizás no estéis de acuerdo conmigo, pero es un personaje que no logro entender ni tampoco simpatizar. Su decisión de casarse con la hermana de Tita es absolutamente egoísta, pues no ayuda a la felicidad de nadie, y sus actos de celos y control sobre Tita me parecen machistas. Y, por último, el personaje de Nacha, ese personaje que ayuda a la protagonista a sobrellevar todos los dramas de su vida.

Finalmente, me gustaría mencionar el final aunque de pasada, pues me parece absolutamente poético. Creo que es el final perfecto para esta clase de historia.


Adaptación

Como ya he mencionado, Como agua para chocolate tiene una adaptación cinematográfica del año 1992. Es una producción mexicana, lo que ya es un punto a su favor, y además la autora fue la que escribió el guión, de ahí que sea tan fiel a la novela. La protagonizan Marco Leonardi y Lumi Cavazos. Lo que más me gusta de la película es precisamente que no es una producción hollywoodiense con actores excesivamente guapos y con una historia que pierde su esencia. Realmente la recomiendo.





domingo, 13 de enero de 2019

Howards End

Título: Howards End
Autor: E. M. Forster
Editorial: Hodder & Stoughton
Páginas: leído en Kindle

Sinopsis


Howards End is a novel by E. M. Forster about social conventions, codes of conduct and relationships in turn-of-the-century England. A strong-willed and intelligent woman refuses to allow the pretensions of her husband's smug English family to ruin her life. Howards End is considered by some to be Forster's masterpiece.

Opinión

¡Por fin! Que gustazo da terminar una novela que verdaderamente te ha gustado casi de principio a fin y, no voy a mentir, hacia muchísimo tiempo que no sentía algo así, pues desafortunadamente mis últimas lecturas de novelas clásicas no me habían dejado del todo satisfecha. Pero vino Howards End y terminó la mala racha, eso espero.

Esta novela de E. M. Forster tiene como protagonista a dos hermanas, Helen y Margaret Schlegel. Dos mujeres de espíritu libre, independientes, inteligentes, amantes de la cultura y el debate a las que les une un vínculo que nace de compartir la misma sangre, pero también del amor, el respeto y la admiración mutua. Desde el principio se ve que estas dos hermanas se quieren, son capaces de entenderse con solo mirarse y reírse de las mismas bromas. Es una relación de hermanas verdaderamente envidiable y que solo quien tiene una relación así con su hermana puede comprenderla. Y la vida de estas dos hermanas transcurre casi sin sobresaltos, pues tienen dinero que viene de sus padres, una tía que las ama y la vida de Londres, siempre tan animada. Pero esta tranquilidad se va a ver interrumpida tras el encuentro con los Wilcox, una familia de bien que va a cambiar por completo la vida de estas dos hermanas, siendo Helen la primera afectada al encapricharse de Paul y, tras ella, Margaret quien establecerá una extraña relación de amistad con la señora Wilcox que cambiara su vida. El señor Wilcox, así como su hijo Charles también jugarán un papel importante en esta historia. Colateralmente nos encontramos con el pobre señor Bast, quien será víctima y asimismo causante de los problemas de las hermanas. 

El argumento de esta novela está perfectamente construido, cada hecho tiene su consecuencia y cada personaje juega un rol importante, incluso aquellos que parecen estar en un segundo plano. Y lo más interesante de la historia es que el detonante de la misma, no deja de ser un hecho tan insignificante que el final nada tiene que ver con el principio y no puedo más que disfrutar de historias que evolucionan hasta cambiar en 180 grados. Todo lo que ocurre, e insisto, todo, es inesperado. Pero al mismo tiempo, hay algo cíclico en la historia pues si bien empieza en Howards End, también termina en Howards End pues es en esta casa de campo donde todo empieza y todo termina. Es un personaje más, pues actúa como testigo de todo lo que ocurre. 

Pese a que no es una novela en absoluto densa, es sin duda alguna un reflejo de su época. Nos encontramos en la Inglaterra anterior a la I Guerra Mundial, las clases aún seguían estrictos códigos de conducta, tal y como puede verse en la actitud de Henry Wilcox, e incluso en la de Margaret. Las clases sociales aún no se han disuelto con la guerra y las diferencias entre las mismas seguían aún presentes. En la clase alta sigue predominando una actitud snobista y Margaret y Helen son ejemplo de ello, particularmente cuando equivocadamente se ofrecen a ayudar a Mr. Bast, siendo este ofrecimiento la causa de su desgracia. El mismo snobismo se puede ver en el señor Wilcox, el representante del peor capitalismo inglés y desprecio hacia las clases bajas. También representa el machismo, cuando juzga su conducta de una forma diferente a la conducta de Helen, pese a que los dos cometen el mismo "pecado". 

Pero si algo me ha gustado de esta novela es la evolución de los personajes. Al principio, no pude evitar comparar la actitud de estas dos hermanas con la de otras dos hermanas famosas, Elinor y Marianne Dashwood de Sentido y sensibilidad, y si al principio Helen se parece a Marianne y Margaret a Elinor, lo cierto es que a medida que seguía leyendo esta comparación se quedaba corta. Los personajes muestran una evolución enorme, así, si al princpio las describía como mujeres de espirítu libre, independiente, inteligentes, etc. los hechos que ocurren en la novela las cambia, así, por ejemplo, Margaret se hace más fuerte, pero en cierto momento de la novela renuncia a su carácter independiente, a su pensamiento crítico, casi de una manera que el lector no entiende como una mujer como esa cambia en pos de una mujer más sumisa; en Helen, por el contrario, se acentúa ese espíritu libre, esa independiencia, se convierte en una mujer "rebelde" que le impide entender el cambio en su hermana, de ahí que sus caminos se separen y que esa relación que nace del amor, el respeto y la admiración se rompa. 

En fin, solo me queda recomendarla porque es una lectura que se disfruta de princpio a fin. Me parecido una historia increíblemente entretenida, con unos personajes con los que empatizar y admirar y ligeramente escrita, con unos diálogoso exquisitos. 

Adaptaciones

Howards End ha tenido varias adaptaciones, pero quizás las más conocidas sean la película del año 1992 y que estuvo protagonizada por Emma Thompson, Helena Boham Carter, Anthony Hopkins y Vanessa Redgrave. En 2017, la BBC adaptó la novela como mini-serie de cuatro capítulo protagonizada por Hayley Atwell, Matthew Macfadyen y Philippa Coulthard que es la que pienso ver. Aquí el tráiler:




sábado, 5 de enero de 2019

Indiana o las pasiones de Madame Delmare

Título: Indiana o las pasiones de Madame Delmare
Autora: George Sand
Editorial: d'Época
Páginas: 334

Sinopsis

Esta apasionante y conmovedora novela narra la historia de Indiana, una bella e inocente joven obligada a contraer un matrimonio de conveniencia con el señor Delmare, un estricto y anciano coronel ya retirado. Bajo el ala protectora de su primo, el fiel y taciturno sir Ralph, la joven e infeliz esposa vive una existencia anodina en una rica mansión de provincias hasta que se enamora perdidamente del apuesto Raymon de Ramière, un aristócrata frívolo y aparentemente encantador que subvierte toda su existencia. Resucitada de una vida desprovista de alegrías, la primera de las pasiones de Indiana es despertada por el hombre equivocado. La inconstancia en los sentimientos de Raymon y su engañosa personalidad harán tambalear el corazón de la señora Delmare entre la indignación y una atracción imposible de dominar, poniendo en peligro su honor.


Opinión

Resulta verdaderamente admirable cuando una editorial pone por delante la pasión por los libros que los intereses económicos, aunque éstos también existan. Y creo que eso es lo que está haciendo precisamente la editorial d'Época, pues con cada libro publicado demuestra que los que están detrás de esta empresa sienten una verdadera pasión por los libros, sino no se explicaría las cuidadas ediciones de cada una de sus publicaciones, pero también un amor por esas historias clásicas que por algún motivo han caído en el olvido. Es por eso que para mí da igual lo que saquen, sé que directamente va a pasar a mi lista de pendientes.

El riesgo de querer "resucitar" esas obras clásicas olvidadas es que a veces éstas tienen un mal envejecer y la novela que reseño hoy me parece un ejemplo perfecto. Creo que para los lectores que no estén acostumbrados a este tipo de literatura, Indiana puede parecer tremendamente naíf y un auténtico tostón. Bueno, hay que entender la obra en su contexto y en este sentido la novela es una verdadera obra de arte, pues lo que se esconde es una crítica a una sociedad donde los matrimonios de conveniencia primaban y el honor de la mujer seguía siendo el tesoro más preciado que en el momento que se perdía ya no podía recuperarse. George, sin embargo, explica que esa nunca fue su intención y que la novela salió como salió y es normal que saliera así de una autora como ella, una mujer increíblemente independiente, que vivió la vida que quiso, que se dedicó a la escritura profesionalmente y ganó dinero con ella y que mantuvo a su familia hasta el final. Se dice que incluso pagó parte del entierro de Chopin, quien fue su pareja por varios años. George representa a ese tipo de mujer del que sentirse orgullosa de pertencer a su sexo, luchadora, inteligente, independiente, crítica, socialista, etc. Esa una escritora popular y muy respetada en los círculos literarios de su eñoca.   Y si la novela le salió reivindicativa es porque George era reivindicativa (¡fue la primera mujer en reivindicar el uso de los "ropajes masculinos" por parte de las mujeres ¿Qué más se puede decir?). 

Pero centrándonos en la novela, ésta tiene como protagonista a Indiana, una muchacha que se ve atrapada en un matrimonio sin amor que, de repente, se topa con Raymon, un joven atractivo que se enamora tan pronto como se desenamora. Indiana pierde totalmente la cabeza por Raymon que llega a manipularla hasta el punto de arriesgar su honor por él. La típica clásica historia de amor prohibido pero con un giro final que pocos lectores podrán intuir. Indiana se presenta como una mujer absolutamente plana, nada en ella es admirable, es ignorante, inocente, ingenua, etc. los típicos adjectivos que definirían a una mujer de clase media-alta de la Francia del XIX, al menos la imagen que podemos tener todos en la cabeza. Raymon, por el contrario, es un hombre de sociedad, envuelto en causas políticas péridad, que ya ha vivido varias experiencias y su carácter donjuanesco se manifiesta desde el principio. El lector lo cala desde el principio y se da cuenta de que Raymon es lo que vulgarmente diríamos un "mal bicho". No obstante, la vida vacía que lleva Indiana, la falta de amor en su matrimonio y, sobre todo, el aislamiento hace que ésta caiga rendida ante la palabrería del experimentado Raymon. Una relación que empieza casi sin que el lector se entere  y que da pie a largos monólogos por parte del protagonista masculino que llegan a ser exasperantes. Una relación platónica donde abundan las exageradas declaraciones de amor tan típicas de la literatura de la época. 

Y si Indiana se presenta como esa mujer ingenua capaz de caer profundamente enamorada tras tres o cuatro palabras bonitas, la autora le da una lección importante que es cuando la novela se pone más interesante. Pues, cuando parecía que los personajes no iban a evolucionar, la autora da un giro final que hace que los personajes, al menos Indiana, madure. Lo mismo le ocurre a Ralph, el tercer punto de un "triángulo amoroso", un casi Mr Darcy que está ahí para proteger a Indiana y salvarla cuando es necesario. Raymond, y de esto George tuvo que saber bastante, tuvo el final que siempre buscó. 

Mentiría si dijera que la novela me ha apasionado, porque no es así, y aún no estoy segura de que me haya gustado del todo. Creo que lo peor ha sido no poder empatizar con ninguno de los personajes, ni siquiera con Indiana, los largos mónologos de Raymon a quien me hubiera gustado llamar sinvergüenza más de una vez y a la manipulación que este ejerce sobre la pobre Indiana, sobre todo cuando éste no ve "consumado" su amor. Pero sí me ha parecido una lectura muy interesante, sobre todo por la mirada instropectiva que ofrece la autora sobre la situación miserable de la mujer de esa época, la idea del honor, las relaciones matrimoniales, las infidelidades, etc. La autora también deja caer algunas de sus ideas políticas y el ambiente revuelto existente en Francia en ese momento. Así que desde una perspectiva histórica es una lectura muy interesante. Pero creo que como lectura de entretenimiento es una novela que no ha envejecido muy bien y que puede no ser del gusto de todos. 

domingo, 30 de diciembre de 2018

Lo mejor del 2018


Desde que empecé a trabajar como profesora de educación secundaria en Reino Unido, mi ritmo de lectura ha descendido considerablemente, hasta el punto de que si antes podía llegar a leer 50 ó 60 libros al año, ahora con un poco de suerte llego a los 20. Y este año, aún peor, porque solo he logrado leer 16 libros, mi cifra más baja desde que empecé a hacer mis listados de lecturas en 2013. Aún así no estoy muy decepcionada, el trabajo es muy absorbente y me alegra poder decir que siempre, siempre encuentro tiempo para leer principalmente los fines de semana y que, pese a estar muy ocupada y con la mente en mil cosas a la vez, he logrado tener una rutina de lectura (sábados y domingos por las mañanas) que me ha permitido mantener el blog más o menos vivo (durante un tiempo me planteé cerrarlo). Mi propósito para el 2019 será mantener ese número, o superarlo si es posible, y hacer que el blog siga activo. 

Pese a que 16 no es un número muy elevado, sí que estoy contenta con la variedad de género de mis lecturas, pues he leído novelas clásicas, biografías, thillers, distópicas, libros de pedagogía, etc. Asimismo, he leído el mismo número de libros en español que en inglés y me temo que al final acabaré leyendo más en inglés que en español, ya que a estas alturas prefiero leer las novelas clásicas en su idioma original y como me gustan las novelas clásicas inglesas no me extrañaría que en el 2019 predomine el inglés sobre el español. 

Este año he tenido cuatro buenas lecturas. Empiezo con la que creo que ha sido la gran lectura del año: La ridícula idea de no volver a verte de Rosa Montero. Resulta difícil clasificar esta lectura, no es una novela ni tampoco es una biografía, pero está claro que es un libro de no ficción. Rosa Montero hace uso del diario que Marie Curie escribió tras el fallecimiento de su marido para reflexionar sobre la pérdida y lo cierto es que la autora sobresale en su misión. Es una obra que no solo permite conocer a una de las grandes figuras de finales del siglo XIX, sino que también te permite reflexionar sobre lo que suponer perder a una persona que amas y Montero lo hace de una forma muy intimista porque ella misma acababa de perder a su marido cuando escribió el libro. Aún tengo guardadas algunas citas del libro, por ejemplo, "El amor consiste en encontrar a alguien con quier compartir tus rarezas", una cita que puede parecer más bien ñoña pero que encuentra su máximo exponencial en los Curie, quienes se sacrificaron en pos de la ciencia, o en mi propia relación. 


Siempre he pensado que lo mejor de un libro es cuando te lleva a otro y la obra de Rosa Montero me llevó a querer conocer más sobre Marie Curie. Investigando un poco leí que la hija pequeña de Marie Curie, Eve Curie, había escrito una biografía de su madre: Madame Curie: a biography. Una obrita muy interesante porque Eve trata de escribir esta biografía de su madre lo más objetivamente posible, como si de una simple admiradora se tratara, pero que es fácil de ver entre líneas el cariño que sintió por esa mujer que trató de ser una buena esposa, madre y una excelente científica. Ningún reproche hace Eve sobre la dedicación absoluta de su madre hacia la ciencia y trata los temas más espinosos sobre su vida, como el romance que tuvo con un hombre casado años después del fallecimiento de su marido. Eve describe a Marie como una mujer excelente, con sus luces y sus sombras, pero absolutamente admirable. Se respira orgullo en sus líneas y no es para menos. 


Otra de las grandes lecturas de este año, recientemente reseñada, es Instrumental de James Rhodes. Ya dejé clara mi admiración por el pianista británico y no voy a insistir en ello, pero con independencia de que guste más o menos la música clásica o que te caiga bien o mal este personaje, creo que lo más importante de este libro es el mensaje que transmite: la importancia de proteger a los menores contra el abuso y la violación de los adultos y la necesidad de proteger y defender a aquellos que han sufrido esos abusos, la importancia de reconocer las enfermedades mentales y lo imprescindible que es saber escuchar a aquellos que pasan por estos hechos traumáticos sin ser juzgados, solo escuchados. Una lectura muy recomendable.

En el campo de la ficción no he sido tan afortunada como en el de la no ficción, pues aunque han habido buenas lecturas tampoco es que hayan sido absolutamente memorables. En primer lugar debo poner The vanishing act of Esme Lennon de Maggie O'Farrell. La verdad es que no recuerdo cómo llegué a esta novela, pero recuerdo que me tuvo absolutamente pegada a ella desde las primeras diez páginas. La autora construye una historia de misterios y secretos de la que es imposible despegarse hasta no leer el final ¡y qué final! no quiero desvelar mucho, pero recuerdo contarle el final a mi pareja y reflexionar sobre el mismo durante un par de días y de hecho hay todo un hilo sobre el mismo en Goodreads. La novela, además, me recordó a una película que había visto recientemeny que me gustó mucho The secret scripture. Es una lectura que recomiendo a aquellos que disfruten de las buenas historias de secretos familiares al estilo de Kate Morton pero mejor.

En segundo puesto debo poner Herbarium: Las flores de Gideon de Ana Casanovas, una de esas historias enternecedoras que se te quedan en la memoria. Mezcla presente con pasado, algo que siempre me gusta, y cuenta una preciosa historia de amor que se te queda en el corazón. El personaje de Gideón es de esos  a los que les coje cariño y la autora juega, además, con la historia de Jane Eyre que es siempre un plus. Es una lectura que recomiendo a aquellos a los que les gusta una buena historia de amor. 





Y, finalmente, mis guilty pleasure, un par de novelas de Elisabet Benavent. Una de esas novelas que no aportan absolutamente nada pero que entretienen una barbaridad. Es el tipo de lectura que hago cuando se me apetece leer algo pero no quiero calentarme el tarro, sino entretenerme y las novelas de Elisabet Benavent siempre logran ese objetivo. En esta ocasión leí la bilogía de Martina con vista al mar y Martina en tierra firme, dos novelitas muy divertidas, con los típicos personajes femeninos, independientes que disfrutan el sexo si complejo y con el típico personaje masculino que empieza siendo un absoluto mujeriego pero que termina profundamente enamorado de la protagonista. No hay más, pero ya te digo que entretienen una barbaridad. He de admitir que no me ha gustado tanto como me gusto la saga de Valeria, pero que es una lectura que recomiendo a aquellos que solo buscan algo con lo que entretenerse. 

Por último, debo mencionar mis grandes decepciones de año que, desafortunadamente, son todas novelas clásicas. No entiendo que ha pasado este año, pero no he dado con ninguna novela clásica que haya disfrutado, no sé si es porque simplemente no tengo la cabeza para leerlas en condiciones, o simplemente he tomado malas decidiones, el caso es que no me han gustado ninguna y una la llegué a abandonar (lo que es muy raro en mí). La primera gran decepción vino de la mano de Mary Elizabeth Braddon y su The doctor´s wife, cuya protagonista llegué a odiar por su pretendida ingenuidad; la segunda decepción fue Mujeres excelentes de Barbara Pym, de la que me esperaba muchísimo más después de haber leído reseñas que la ponían por las nubes, pero la gran tortura fue Villette de Charlotte Brönte que me costó una eternidad terminar y me resultó absolutamente deprimente. Por suerte, Gaskell logró remontar este bajón de novelas clásicas con Los amores de Sylvia que, aunque algo lenta, me pareció muy interesante.

Eso ha sido todo de mi año lector, espero que el vuestro haya sido algo más productivo y que haya tenido muy buenas lecturas. Espero con ganas las lecturas del 2019. ¡Feliz año a todos!



miércoles, 26 de diciembre de 2018

Instrumental

Título: Instrumental
Autor: James Thodes
Editorial: Cannon Gate
Páginas:  275

Sinopsis

This is a memoir like no other: unapologetically candid, boldly outspoken and surprisingly funny - James' prose is shot through with an unexpectedly mordant wit, even at the darkest of moments. An impassioned tribute to the therapeutic powers of music, Instrumental also weaves in fascinating facts about how classical music actually works and about the extraordinary lives of some of the great composers. It explains why and how music has the potential to transform all of our lives.





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Opinión

No sé si conocen a James Rhodes o si lo conocen por ese artículo tan ridículamente optimista que publicó sobre lo increíblemente maravillosa que es España que lo ha hecho convertirse casi un chiste. James Rhodes es mucho más que eso. La primera vez que oí o leí algo sobre James Rhodes fue, irónicamente, en El País. Era un artículo sobre un pianista que había publicado un escandaloso libro sobre los abusos sexuales que había sufrido cuando era pequeño, con independencia de la repugnacia que me provocan todas las noticias sobre abusos sexuales, nada más pareció llamar mi atención. Luego vi el programa de Évole títulado ¿Quién es James Rhodes?  (Lo cierto es que lo he visto dos veces) y no sé si fue por la manera que toca el piano, diciendo tanto hablando tan poco, o por la manera en la que se expresa cuando cuenta todo lo que ha sufrido, pero esta vez sí que me llamó la atención y empecé a seguirle. Ahora lo escucho en la radio, en "A vivir" de la Cadena Ser y veo sus entrevistas y escucho la música que toca. Quizás es porque soy una pianista frustrada o porque veo en James a una persona increíblemente fuerte y sensible, pero lo cierto es que siento una gran admiración por él.

Leer sus memorias me resultó el paso lógico. ¿Cómo es posible admirar tanto a una persona y no conocerle un poquito más? Soy una apasionada de las biografías y leo todas las que puedo de los personajes históricos que admiro, desde Isabel la Católica hasta Elizabeth de Austria-Hungría. A veces leo dos o tres biografías del mismo personaje, pues sino me equivoco he llegado a leer cuatro biografías de mi querida Jane Austen ¿por qué no hacerlo de una persona que aún sigue viva? Y lo cierto es que me ha parecido una lectura brutal, por no encontrar otro adjetivo que mejor la defina. La he disfrutado de principio a fin, pero también ha sido dolorosa. Si eres una persona que empatizas fácilmente, que puedes ponerte en los zapatos de otro y sentir algo de su dolor, este no es tu libro porque lo que cuenta James sobre su infancia, adolescencia y parte de su juventud es tan jodidamente brutal que no es que sientas pena, es que acabas preguntándote cómo fue capaz de salir de todo eso. La respuesta es, a simple vista, sencilla: la música. Yo, que también he pasado por algunos momentos de mierda, si tuviera que decir qué es lo que me salvó diría que es Inglaterra y mi pareja, para James Rhodes fue escuchar a Bach y, voy a ser sincera, cómo le envidio. Le envidio porque a pesar de que me gusta muchísimo la música clásica no creo que pueda sentir lo mismo que él siente por algo tan perfecto. Una creación sin fecha de caducidad: la música clásica. Y no puedo estar más de acuerdo con él cuando afirma que en doscientos años nadie escuchará a Bieber, de hecho me sorprende si lo siguen escuchando en 20 años, pero Bach, Chopin, Beethoven, Schubert... ellos seguirán ahí, seguirán emocionando y ¿Por qué no? Seguirán salvando vidas como lo hicieron con James Rhodes. 

Sin duda alguna, lo más impactante de estas memorias (sobre todo si las compara a las de Stefan Zweig, otro libro que no dejo de recomendar) es lo poco políticamente correcto que es el autor, por ejemplo, la manera en la que habla del tabaco (especialmente por el tabú que existe hoy día hacia un vicio que provoca millones de muertos), el suicido o las autolesiones. Cuando trata estos temas, James es brutalmente honesto y no corta absolutamente nada, así del tabaco dice que es uno de los mejores vicios que se puede tener, mucho mejor que ir a un psicólogo, la libertad que te da y la diversión que provoca el planear un suicidio o la adicción a las autolesiones, considerándolas un sustituto de las drogas. Y pese a que puede parecer chocante lo que dice, sobre todo para esos lectores más sensibles o amantes de lo políticamente correcto, lo cierto es que tiene todo el sentido, es decir, hablamos de una persona profundamente jodida ¿Cómo no iba a fumar? ¿Cómo no iba a autolesionarse? ¿Cómo no iba a pensar en el suicido? Pero creo que ahí está lo triste, porque todo esto es la consecuencia de algo profundamente aberrante: James fue violado por un hombre de 30 ó 40 años y los que leemos no entendemos, no podemos a llegar a entender (porque no fuimos violados), el tremendo impacto que este hecho tuvo (y, por desgracia, aún tiene) en ese niño de 4 años que empezaba a descubrir el mundo. Y eso, pues eso lo jodió todo para él hasta que llegó la música. 

Asimismo, otro detalle que me ha encantado de las memorias y que me ha sabido a poco, es la manera en la que James cuenta anecdotas de los compositores a los que admira. Realmente podría leer todo un libro de anecdota tras anecdota y creo que su manager tenía razón, la música clásica se disfruta más si se sabe de dónde viene, esas historias que se esconden detrás de una composión. De hecho, tras terminar de leer su libro me he lanzado a ver el documental que la BBC hizo sobre Chopin (disponible en Youtube) en la que James Rhodes interviente y ¡cuánto he disfrutado! No tenía ni idea de quién era Chopin y lo mucho que admiraba la voz femenina y lo pronto que dejó este mundo... James hizo algo inteligentísimo, acercar la música clásica y no solo tocando el piano de una manera absolutamente flipante, pero también dando conocer a las personas detrás de esa música.  No me importa si un concierto de James cuesta 50 ó 100 euros, pero pagaría por asisitir sin duda alguna. 

Sin embargo, pese a que este libro trata muchos temas a la vez, creo que el mensaje más importante y de absoluta necesidad hoy día es que es esencial dar a conocer la problemática del abuso. Y no darla a conocer como "oh Dios, hay problema, hablamos dos o tres día del tema y listo". No, la violación a niños ocurre cada día y los problemas mentales que de ello se deriva ocurren cada día y cada día se jode la vida de una persona porque un adulto, un absoluto degenerado, busca placer donde no debe. Y creo que esa es la llamada de atención de este libro. James tuvo la increíble suerte de tener la música y gente que le ayudaba, no todos los niños que son violados tienen esa suerte y de ahí que su labor, no solo escribiendo este libro pero colaborando con, por ejemplo, el gobierno español es tan necesaria. Sí, son unas memorias, pero también son algo más que eso. 

Quería terminar volviendo con ese artículo que mencionaba al principio de esta entrada. Decía que ese artículo tan ridículamente optimista sobre las ventajas de vivir en España habían covertido a James en un chiste. Ciertamente muchos en twitter o Facebook han escrito chistes y comentarios al respecto. Creo que los que nos hemos visto obligados a dejar España por motivos económicos nos hemos vuelto algo cínicos, o muy cínicos, con respecto a España. Yo soy como una novia a la que han dejado, corté de raíz con mi país, me sentí traicionada y ahora no veo motivo para volver. Pero entiendo a James, entiendo que vea en mi país un lugar para ser feliz y ¡coño! se lo merece. Cuando lo escucho hablar, cuando leo sus tuits, algunos llenos de absoluta felicidad pienso que ya era hora para él tener esa oportunidad de encontrar la felicidad, donde quiera que esté, y que sería un verdadero placer tener una conversación con él. Y, tras esta extensa reseña (ya véis que mi admiración es grande) solo me queda recomendar el libro, por muchas razones, pero sobre todo porque es un hombre hablando con total honestidad de las cosas que le pasaron y de la música que le salvó la vida. 

domingo, 23 de diciembre de 2018

Los amores de Sylvia

Título: Los amores de Sylvia.
Autora: Elizabeth Gaskel
Editorial: Mondadori 
Páginas: 608

Sinopsis

Esta novela, quizá una de las más inolvidables de toda la narrativa victoriana, describe la historia de Sylvia Robson, una joven provinciana de la que se enamoran dos hombres de carácter antagónico: el comerciante Philip Hepburn y el arponero Charley Kinraid. Cierto secreto forjará el destino de los tres protagonistas, cuyas vidas conocerán demasiado tarde el arrepentimiento y la redención. Los amores de Sylvia transcurre en un pueblo portuario inglés del siglo XVIII durante el período épico y miserable de las guerras napoleónicas y ofrece un retrato extraordinario de las costumbres y los comportamientos de toda una comunidad rural donde el orden y el individualismo, el amor y la mentira son capaces de exaltar y de destruir las relaciones humanas.



Opinión
Llevaba ya bastante tiempo queriendo leer algo de mi maravillosa Elizabeth Gaskell, esa autora que desarrolla sus historias de forma lenta, recreándose en cada detalle y cada personaje, para al final atrapar al lector de una forma inesperada. Lo hizo con Norte y sur, Esposas e hijas y lo vuelve a hacer en Los amores de Sylvia.

En esta ocasión, Gaskell nos trae a un personaje diferente, en el sentido de que es difícil sentir simpatía por ella: Sylvia, una joven campesina, mimada e ignorante. Y precisamente es esto último lo que más me chocó y no es que yo sea una snob (que también puede ser), pero me resulta chocante que una autora como Gaskell, que tuvo que luchar bastante para ser reconocida como autora en su época, ponga como protagonista a una muchacha tan ignorante y tan poco ineresada en aprender como Sylvia. Junto a ella, nos encontramos a Phillip, su primo, quien está obsesivamente enamorado de ella y Kinraid, un valeroso ballenero que seduce a la inocente Sylvia. Entre ellos se formará un extraño triángulo amoroso con consequencias inesperadas. Toda esa historia se desarrolla, además, en un pequeño pueblo pesquero de Inglaterra, afectado por las patrullas de levas que forzadamente reclutan a marineros para luchar contra los franceses.  

El desarrollo de esta historia se produce de manera lenta, bastante lenta, hasta el punto de que los lectores poco pacientes podrían renunciar a ella justo cuando la historia parece despegar; pues la primera parte de la misma Gaskell se recrea en presentarnos en detalle a los personajes. El lector se hace una idea clara de cómo es Sylvia, una muchacha mimada, testaruda, ignorante y muy soñadora, demasiado apasionada y será justo eso la que la lleve a los brazos del valeroso Kinraid. También, permite forjar una idea de cómo es el frustrado Phillip, ese amante paciente y persistente, que considera imposible pensar que otro hombre sea mejor que él para Sylvia. Gaskell, digamos que nos prepara el terreno para entender mejor el desarrollo y la conclusión de una historia profundamente dramática que empieza a tomar verdadera forma tras la decisión de uno de sus personajes y los hechos dramáticos que le siguen. 

Sin duda alguna, uno de los puntos fuertes de esta historia es cómo evolucionan los personajes a raíz de los hechos drámaticos que viven, y la evolución más interesante se produce en el personaje de Sylvia. Es más, durante gran parte de la novela sentí una verdadera antipatía por el personaje y no sólo porque fuera tan distinto a otros personajes femeninos de la novela victoriana, esas heroinas inteligentes, independientes y fuertes por las que los lectores de este género sentimos verdadera admiración, sino porque era un personaje absolutamente plano, no tenía profundidad alguna. Pero Gaskell toma a ese personaje y lo enfrenta a determinados hechos dramáticos y cambia, y es ese cambio lo que vuelve al personaje algo más interesante, con más profundidad. Se podría decir lo mismo de Phillip, cuya obsesión llega a molestar al lector, pero que al final cambia y se da cuenta del error de tal obsesión. 

Por otro lado, Gaskell vuelve a demostrar su interés por la historia social de se época. No me cabe duda de que si Gaskell hubiera estado más interesada en la historia  que en la escritura, hubiera sido una magnífica historiadora. En esta ocasión, la autora hace mención de la profesión de los balleneros, de la Guerra contra Francia que se produjo al final del siglo XVIII y cómo esta provocó una serie de reclutamientos forzosos a través del sistema de levas. Esto último tiene un importante rol en la novela, porque será el reclutamienot forzoso de Kinraid el que cambie el destino de los tres personajes. Gaskell no abruma al lector con detalles históricos, pero sí que las pinceladas que hace sobre el contexto social de la historia ayuda al lector a hacerse una idea de cómo se vívía en aquella época.

Por último, no puedo dejar de mencionar el final. He decir que me hubiera gustado que Gaskell hubiera profundizado aún más en el cambio que se produce en Sylvia. Creo que la autora termina justo cuando el personaje empieza a madurar y se gana la simpatía del lector. No obstante, el final me ha parecido, después de pensarlo mucho, perfecto. Muchos lectores pensarán que quizás hubiera sido mejor de otra forma, pero Gaskell reparte justicia con sus personajes y creo que es lo máximo que se puede pedir a una final, que sea justo con sus personajes. Yo, personalmente, no cambiaría ni una coma del mismo y puedo decir que Gaskell lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a conquistarme con una de sus historias que empiezan lentas pero seguras. 

domingo, 4 de noviembre de 2018

A discovery of witches

Título: A discovery of witches
Autora: Deborah Harkness
Editorial: Viking Penguin
Páginas: 579 (Leído en Kindle)

Sinopsis


Deep in the stacks of Oxford's Bodleian Library, young scholar Diana Bishop unwittingly calls up a bewitched alchemical manuscript in the course of her research. Descended from an old and distinguished line of witches, Diana wants nothing to do with sorcery; so after a furtive glance and a few notes, she banishes the book to the stacks. But her discovery sets a fantastical underworld stirring, and a horde of daemons, witches, and vampires soon descends upon the library. Diana has stumbled upon a coveted treasure lost for centuries-and she is the only creature who can break its spell.

Opinión

Soy de la opinión que todo lector tiene, o debe tener, su particular "guilty pleasure", esa lectura que sin ser especialmente de calidad se disfruta enormemente por su capacidad de entretener y evadir. Sin duda alguna, el título que reseño hoy forma parte de mis "guilty pleasures" y aunque me ha entretenido enormemente, no deja de ser una lectura con sus fallos y partes argumentales ciertamente ridículas.

Empecemos señalando que A discovery of witches tiene como protagonista a Diana Bishop, una joven historiadora que además es una bruja potencialmente poderosa. La vida de Diana comenzará a complicarse cuando se tope por casualidad con un manuscrito que esconde un secreto y conozca a Matthew de Clairmont, un vampiro muy interesado en acceder a ese secreto. A partir de ese momento, la historia se verá plagada de brujas, vampiros y demonios. Y hasta aquí termina la fantasía y comienza la parte más empalagosa de la novela, lo que hace que su lectura se haga más y más tediosa y roce el rídiculo en algunos momentos. Y es que, si en un principio la novela se presenta como una aventura de fantasía protagonizada por criaturas archiconocidas de la literatura como las brujas y los vampiros, a medida que más avanza la novela, la trama sobre el manuscrito pasa a un segundo o casi tercer plano, tomando más protagonismo la trama romántica que, si bien puede hacer las delicias de aquellos lectores que disfrutan de historias de amor, para aquellos que andaban buscado una historia de misterio y fantasía, el desvío argumental es tremendamente decepcionante. 

Junto con este desvío argumental hacia lo romántico de la novela, otro defecto es su longitud. La historia es excesivamente larga para lo que la autora quiere contar, por lo que hay demasiada "paja", es decir, demasiados momentos y descripciones innecesarias. Por ejemplo, la autora dedica su tiempo a describir como sabe el vino que toman los protagonistas en varias ocasiones, de hecho el vino parece tener una importancia del todo innecesaria, así como el té. También hay escenarios y momentos a los que la autora ha dedicado páginas y páginas cuando todo se podía haber resuelto en un par de páginas, muy especialmente al final. Y ya sin contar ciertas tramas argumentales que rozan el rídiculo, como el hecho de que los protagonistas vayan a hacer yoga... sí, claro, porque el yoga es la actividad favorita de los vampiros, o lo rápido que evoluciona la relación de los personajes (no quiero hacer spoilers, pero pasan de conocerse a estar enamorados para siempre en apenas dos páginas y más que eso...).

No obstante, hay detalles muy interesantes en la novela, por ejemplo, considero que los protagonistas son bastante creíbles, teniendo en cuenta que son un vampiro y una bruja. Me ha gustado el hecho de que la relación de ambos se establezca con cierto sentido de igualdad y que no sea de dependencia, especialmente de ella hacia él, como normalmente suele ocurrir en este tipo de historias. Diana no es una dama en apuros, ni Matthew es un héroe que tiene que salvarla a cada momento. También he disfrutado con la manera en la que la autora introduce aspectos históricos en la novela, al fin y al cabo Matthew es un vampiro de miles de siglos y ha vivido muchos hechos históricas y la autora los introduce sin que sea una lección de historia, es una pena, sin embargo, que eso se pierda con el desvío hacia lo romántico. 

En definitiva, sin llegar a hacer un gran libro ni mucho menos, sí que me ha parecido una novela muy entretenida y algo diferente. Creo que los lectores que en su día disfrutaron con la saga Crepúsculo podrían disfrutarla y sentir cierta nostalgia, yo la he sentido y he visto en ella ciertas semejanzas con la novela de Stephanie Meyers, solo que esta ocasión los personajes y la historia están mejor contruidos. 

Adaptación

No sorprende en estos tiempos que las cadenas de televisión tiren de las novelas de éxito para crear nuevas series. En esta ocasión, ha sido Sky One la que ha decidido adaptar la novela de Deborah Harkness con Teresa Palmer y Matthew Goode en los roles de Diana y Matthew. Fue precisamente la serie la que me impulsó a leer la novela y he de admitir que tengo mejor opinión de la primera que de la segunda, así que si mi reseña no ha sido suficiente para animarte a leer el libro, al menos espero que le des una oportunidad a la serie, que sí apuesta más por el lado misterioso y fantasía del mismo, para lo que se crean nuevas tramas que dan más suspense al argumento original del libro; asimismo elimina algunas de las escenas rídiculas mencionadas más arriba (¡nada de yoga!). He aquí el tráiler.



lunes, 8 de octubre de 2018

The girl at the Lion d'Or

Título: The girl at the Lion d'Or
Autor: Sebastian Faulks
Editorial: Random House
Páginas: 256

Sinopsis

Mid-1930s, Northern France. A mysterious young girl named Anne Louvet arrives at the seedy Hotel du Lion d’Or in the small French town of Janvilliers. She is seeking a job and a new life, far removed from the injustices of her past. At the hotel, Anne meets the cultured, rich and married Hartmann and begins anaffair with the married Great War veteran, revealing her secrets, fears and hopes to him. From award-winning author Sebastian Faulks, Girl at The Lion d’Or is a powerful story of love and conscience, will and desire.

Opinión

No sé si es porque últimamente, y debido a mi situación laboral, leo a trompicones, pero no logro dar con el libro que llegue a satisfacerme del todo. Y es que, como muy bien dicen en el nuevo programa de la Cadena Ser (Los muchos libros), no se trata de la cantidad de libros, sino de cómo estos te dejan tras la lectura y últimamente solo encuentro insatisfacción. Pero si he de ser honesta, este autor tampoco terminó de gustarme con Birdsong cuya adaptación televisiva disfruté más que la lectura. Pero se trataba de darle una nueva oportunidad, pues el libro me atrajo en cuanto lo vi y la sinopsis me pareció de lo más atrayente, no obstante dudo que vuelva a repetir ya que una tercera decepción sería demasiado.

Con esta novela, Sebastian Faulks vuelve a situarnos en Francia, en un pequeño pueblecito, al que se traslada Anne para trabajar como camarera y empezar una nueva vida. Anne se nos presenta como una joven independiente que esconde un secreto familiar. De nuevo, nos encontramos con un ambiente post-bélico, pues la Primera Guerra Mundial terminó hace unos años y la Segunda parece que se está forjando en un contexto político algo agitado. No obstante, el contexto poco importa, la novela se centra en Anne y como ésta, sin que el lector se entere, se enamora de Hartmann. Y es aquí donde reside el principal y más serio problema de la novela, porque el lector no se entera ni cuándo ni cómo se enamoran los personajes principales, pues ella, al parecer, se enamora con solo verlo jugar al tenis y él, atrapado en un matrimonio sin amor con una mujer que no puede tener hijos, se ve tentado por una jovencita inocente y ahí acaba todo. El lector no termina de entender cómo termina enamorándose esta pareja y luego hay una falta absoluta de pasión entre ellos. 

Si el argumento falla en dar una historia de amor poco creíble, lo peor es la actitud de los personajes. Él emplea tal tono paternalista que dan ganas de vomitar, en todo momento justifica la infidelidad con un "no soy mal marido, pero..." y ni siquiera cuando su mujer lo enfrenta es capaz de dar la cara. Asimismo, no seduce a Anne como tal, sino que la relación que se establece entre ellos es de dependencia pues Hartmann es padre y amante al mismo tiempo (Ains, pobre Anne, sabe tan poco del mundo real, que me veo forzada a protegerla...). Anne es un personaje que se presenta en un principio independiente y fuerte, el tipo personaje femenino que sabes que va a salir adelante. Tras enamorarse, no hace más que esperar por él, se convierte en dependiente y es tan, tan, tan "inocente" que la mujer de Hartmann es prácticamente inexistente, como si no le importara que Hartmann viva con la mujer y se acueste con ella. El patetismo del personaje es mayúsculo.

El argumento es prácticamente nulo, más allá de un affair que no se sabe como nace, la historia cuenta poco. Ni siquiera el supuesto secreto de Anne tiene un efecto en la historia y básicamente es un toque dramático innecesario. Por un momento, en cierta parte de la novela, pensé que el autor se atrevería a dar un giro argumental que podría haber dado mucho juego, pero ni eso... Es de estas historias que lees tan fácil como olvidas y el final, que es como un final circular, pretende dignificar la historia pero al final lo que ocurre es que el lector se siente absolutamente estafado.

En definitiva, resumiría esta lectura como una pérdida absoluta de tiempo que me ha dejado insatisfecha. 

domingo, 23 de septiembre de 2018

Villette

Título: Villette
Autora: Charlotte Brontë
Editorial: Wordsworth Classics
Páginas: 472

Sinopsis

First published in 1853, Villette is Brontë's most accomplished and deeply felt work, eclipsing even Jane Eyre in critical acclaim. Her narrator, the autobiographical Lucy Snowe, flees England and a tragic past to become an instructor in a French boarding school in the town of Villette. There, she unexpectedly her feelings of love and longing as she witnesses the fitful romance between Dr. John, a handsome young Englishman, and Gineva Fanshawe, a beautiful coquette. The first pain brings others, and with them comes the heartache Lucy has tried so long to escape. Yet in spite of adversity and disappointment, Lucy Snowe survives to recount the unstinting vision of a turbulent life's journey - a journey that is one of the most insightful fictional studies of a woman's consciousness in English literature.


Opinión

Desde que empecé a trabajar como profesora hace dos años, decidí que la lectura de los clásicos la dejaría para las vacaciones de verano y navidad, ya que considero que los clásicos hay que leerlos pausadamente y con la mente descansada para disfrutarlos mejor. Este año tenía varias opciones en la mente, pero al final me decidí por Villette tras ver un video en youtube que hablaba maravillas de él.

Villette tiene como protagonista a Lucy Snowe, quien es narradora de la historia. Lucy nos lleva a un pueblecito francés donde ejerce de profesora en un internado para niñas de buena cuna. La protagonista se nos presenta como una mujer educada, en una situación económica no muy boyante dado que tiene que emplearse como profesora y de oscuro origen familiar, pues pese a que nos cuenta todo lo que le ocurre durante su experiencia como profesora, poco nos habla de su familia o la situación de ésta y todo lo que sabemos se debe más a la intuición que a la narración explícita. Es casi inevitable hacer una comparación entre Lucy y Jane Eyre, la otra protagonista femenina de Charlotte. Las dos ejempliflican la típica mujer de época victoriana forzada a emplearse a sí misma como gobernantas o profesoras, trabajo mal pagado y de peor prestigio reservado para esas mujeres de clase media que carecían de dote u otro medio económico para sobrevivir, si bien Jane ve en esta profesión una manera de ser independiente, en Lucy el ejercer de profesora es el único medio de vivir. Ambas, sin embargo, presentan un elemento común: las ansias de ser amada. 

No es una novela sencilla de leer, mucho menos si se hace en su idioma original, además en ocasiones parece querer engañar al lector con personajes que en un principio se presentan de una manera y luego de otra. De hecho, las dos partes en las que se dividen la novela son tan diferentes que parece que estás leyendo dos novelas completamente diferentes con personajes que son los mismos, pero que se transforman. El único hilo conductor es Lucy, que también va evolucionando a medida que se va desarrollando la historia. También me ha parecido una novela increíblemente deprimente, muy del tono de las Brontë. El personaje principal transmite una profunda tristeza y resignación por su vida... desea ser amada y amar, pero nunca llega a serlo y ve como el amor se le escapa delante de sus narices en varias ocasiones. Es el ejemplo de la perfección, apenas se le encuentra falta alguna, se mueve siguiendo la rectitud moral de la época, es discreta, es insignificante aunque no quiera serlo. Asimismo, nos encontramos ante una trama argumental casi nula, casi nada parece ocurrir en la historia más que las andanzas de Lucy, aunque Charlotte no puede evitar incluir cierto hilo argumental misterior tal y como lo hace con Jane Eyre.

Sin duda alguna, lo que me ha parecido más interesante de esta novela es la sensación de que es la propia Charlotte la que habla. Se sabe que la autora inglesa ejerció de profesora en europa y que fue una experiencia no del todo agradable y que fue precisamente esa experiencia la que plasmó en sus novelas. Se trata de historias que tiene un doble valor, primeramente como obra literaria, pero también como fuente histórica pues nos da detalles de la situación de la mujer en la época victoria, la vida de las profesoras y gobernantas y nos habla también de sentimientos, pues Lucy no es más que el reflejo de la propia Charlotte, de la misma manera que Jane lo es. Charlotte tuvo una vida rodeada de tragedia y, como sus personajes, deseaba tener una vida plena y ser amada, y mucho de ello lo plasmó en sus historias. Quizás por ello siempre le dió un final feliz, porque a ella también le habría gustado tener uno.

Creo que es una lectura imprescindible para los amantes de las Brontë, quizás no es la historia más amble o feliz, pero es una historia que cuenta mucho de lo que fue Charlotte y muchas mujeres de la época.