domingo, 23 de septiembre de 2018

Villette

Título: Villette
Autora: Charlotte Brontë
Editorial: Wordsworth Classics
Páginas: 472

Sinopsis

First published in 1853, Villette is Brontë's most accomplished and deeply felt work, eclipsing even Jane Eyre in critical acclaim. Her narrator, the autobiographical Lucy Snowe, flees England and a tragic past to become an instructor in a French boarding school in the town of Villette. There, she unexpectedly her feelings of love and longing as she witnesses the fitful romance between Dr. John, a handsome young Englishman, and Gineva Fanshawe, a beautiful coquette. The first pain brings others, and with them comes the heartache Lucy has tried so long to escape. Yet in spite of adversity and disappointment, Lucy Snowe survives to recount the unstinting vision of a turbulent life's journey - a journey that is one of the most insightful fictional studies of a woman's consciousness in English literature.


Opinión

Desde que empecé a trabajar como profesora hace dos años, decidí que la lectura de los clásicos la dejaría para las vacaciones de verano y navidad, ya que considero que los clásicos hay que leerlos pausadamente y con la mente descansada para disfrutarlos mejor. Este año tenía varias opciones en la mente, pero al final me decidí por Villette tras ver un video en youtube que hablaba maravillas de él.

Villette tiene como protagonista a Lucy Snowe, quien es narradora de la historia. Lucy nos lleva a un pueblecito francés donde ejerce de profesora en un internado para niñas de buena cuna. La protagonista se nos presenta como una mujer educada, en una situación económica no muy boyante dado que tiene que emplearse como profesora y de oscuro origen familiar, pues pese a que nos cuenta todo lo que le ocurre durante su experiencia como profesora, poco nos habla de su familia o la situación de ésta y todo lo que sabemos se debe más a la intuición que a la narración explícita. Es casi inevitable hacer una comparación entre Lucy y Jane Eyre, la otra protagonista femenina de Charlotte. Las dos ejempliflican la típica mujer de época victoriana forzada a emplearse a sí misma como gobernantas o profesoras, trabajo mal pagado y de peor prestigio reservado para esas mujeres de clase media que carecían de dote u otro medio económico para sobrevivir, si bien Jane ve en esta profesión una manera de ser independiente, en Lucy el ejercer de profesora es el único medio de vivir. Ambas, sin embargo, presentan un elemento común: las ansias de ser amada. 

No es una novela sencilla de leer, mucho menos si se hace en su idioma original, además en ocasiones parece querer engañar al lector con personajes que en un principio se presentan de una manera y luego de otra. De hecho, las dos partes en las que se dividen la novela son tan diferentes que parece que estás leyendo dos novelas completamente diferentes con personajes que son los mismos, pero que se transforman. El único hilo conductor es Lucy, que también va evolucionando a medida que se va desarrollando la historia. También me ha parecido una novela increíblemente deprimente, muy del tono de las Brontë. El personaje principal transmite una profunda tristeza y resignación por su vida... desea ser amada y amar, pero nunca llega a serlo y ve como el amor se le escapa delante de sus narices en varias ocasiones. Es el ejemplo de la perfección, apenas se le encuentra falta alguna, se mueve siguiendo la rectitud moral de la época, es discreta, es insignificante aunque no quiera serlo. Asimismo, nos encontramos ante una trama argumental casi nula, casi nada parece ocurrir en la historia más que las andanzas de Lucy, aunque Charlotte no puede evitar incluir cierto hilo argumental misterior tal y como lo hace con Jane Eyre.

Sin duda alguna, lo que me ha parecido más interesante de esta novela es la sensación de que es la propia Charlotte la que habla. Se sabe que la autora inglesa ejerció de profesora en europa y que fue una experiencia no del todo agradable y que fue precisamente esa experiencia la que plasmó en sus novelas. Se trata de historias que tiene un doble valor, primeramente como obra literaria, pero también como fuente histórica pues nos da detalles de la situación de la mujer en la época victoria, la vida de las profesoras y gobernantas y nos habla también de sentimientos, pues Lucy no es más que el reflejo de la propia Charlotte, de la misma manera que Jane lo es. Charlotte tuvo una vida rodeada de tragedia y, como sus personajes, deseaba tener una vida plena y ser amada, y mucho de ello lo plasmó en sus historias. Quizás por ello siempre le dió un final feliz, porque a ella también le habría gustado tener uno.

Creo que es una lectura imprescindible para los amantes de las Brontë, quizás no es la historia más amble o feliz, pero es una historia que cuenta mucho de lo que fue Charlotte y muchas mujeres de la época. 

domingo, 16 de septiembre de 2018

Una columna de fuego

Título: Una columna de fuego
Autor: Ken Follet
Editorial: Plaza & Janet Editotes
Páginas: 327

Sinopsis


Una columna de fuego arranca cuando el joven Ned Willard regresa a su hogar en Kingsbridge por Navidad. Corre el año 1558, un año que trastocará la vida de Ned y que cambiará Europa para siempre. Las antiguas piedras de la catedral de Kingsbridge contemplan una ciudad dividida por el odio religioso. Los principios elevados chocan con la amistad, la lealtad y el amor, y provocan derramamientos de sangre. Ned se encuentra de pronto en el bando contrario al de la muchacha con quien anhela casarse, Margery Fitzgerald. 


Cuando Isabel I llega al trono, toda Europa se vuelve en contra de Inglaterra. La joven monarca, astuta y decidida, organiza el primer servicio secreto del país para estar avisada ante cualquier indicio de intrigas homicidas, levantamientos o planes de invasión. En París, a la espera, se encuentra la seductora y obstinada María Estuardo, reina de los escoceses, en el seno de una familia francesa con una ambición descomunal. Proclamada legítima soberana de Inglaterra, María cuenta con sus propios partidarios, que conspiran para deshacerse de Isabel. Entretanto, Ned Willard busca a Jean Langlais, un personaje escurridizo y enigmático, sin saber que tras ese nombre falso se esconde un compañero de clase de su infancia, alguien que lo conoce demasiado bien. 

A lo largo de medio siglo turbulento, el amor entre Ned y Margery parece condenado al fracaso mientras el extremismo hace estallar la violencia desde Edimburgo hasta Ginebra. Isabel se aferra precariamente a su trono y a sus principios, protegida por un pequeño y entregado grupo de espías hábiles y agentes secretos valerosos. Los auténticos enemigos, tanto entonces como ahora, no son las religiones rivales. La verdadera batalla es la que enfrenta a quienes creen en la tolerancia y el acuerdo contra tiranos dispuestos a imponer sus ideas a todo el mundo... y a cualquier precio.

Opinión

Aunque Follet vende la obra como la continuación de la Los Pilares de la Tierra y un Mundo sin fin, no podemos decir que estemos ante el fin de una trilogía y las razones son claras. Si esperabas ver la continuidad de las sagas familiares y un nuevo crecimiento de Kingsbridge como hilo central, no lo vas a encontrar. Follet nos ofrece un recorrido histórico por las guerras de religión europea, a caballo entre las cortes de Francia, Escocia e Inglaterra. 

Los personajes centrales de esta nueva novela (Ned, Rollo y Pierre) se adentran en las conspiraciones internacionales formando parte de incipientes servicios secretos al servicio, cada uno, de sus respectivos señores (la reina Isabel I, el Papa y la familia De Guisa) para contarnos el reinado de la gran enemiga de Felipe II. Pero lo hace en un canto a la tolerancia religiosa que contrapone a la barbarie de ultra-católicos y ultra-protestantes (aunque a estos segundos los deja en mejor lugar).

Finalmente, se carga de personajes secundarios que van pasando ante nuestros ojos sin llegar a tener muy claro que papel desempeñan realmente y que función juega Kingsbridge en toda esta historia. En un momento, con los sueños de Alice (madre de Ned) de construir un mercado cubierto parece que va a retomar la senda de las dos primeras novelas; pero finalmente queda en nada. 

Podemos, por tanto, decir que estamos ante una obra única y no parte de ninguna trilogía. Que ha buscado la excusa de Kingsbridge más por marketing (unirlo a la gran obra de Follet) que por un verdadero intento de seguir la saga. Pese a todo, sus 933 páginas se leen de corrido; enganchando a ciertos personajes que no siempre son los centrales y enseñando parte de nuestra historia reciente. Eso sí sabe hacerlo Follet y aquí vuelve a demostrar que es un maestro de repetir argumentos en diferentes épocas y conseguir que parezca algo diferente.