martes, 16 de abril de 2019

Los caballeros de la reina

Título: Los caballeros de la reina.
Autora: María Pilar Queralt del Hierro.
Editorial: Edaf
Páginas: 230

Sinopsis

Si el monarca buscaba la pasion en alcobas ajenas, es perfectamente logico que la soberana hiciera otro tanto. Si bien, salvo excepciones, sus aventuras amorosas han pasado mas inadvertidas. El lugar secundario que la gran Historia ha otorgado a las reinas consortes ha hecho las veces de oportuna pantalla tras la que vivir tan inoportunos romances. Amantes apasionados, chevaliers servants o enamorados del poder como Godoy, el cardenal Mazarino, Rasputin y tantos otros unen sus nombres a los de soberanas tan emblematicas como Cleopatra, Maria Antonieta, Catalina la Grande, e incluso la mitica Sissi.


Opinión

No sé si conocen el programa de la Cadena Ser "Cualquier tiempo pasado fue anterior", en el que Nieves Concostrina narra de forma muy particular hechos históricos, en ocasiones, poco conocidos. A mí este programa me encanta, me los he escuchado todos a través de ivox, e incluso algunos los he escuchado dos veces (Por ejemplo, el de Goya). y ¿Por qué os hablo de este programa de radio? Pues porque fue precisamente a través de este programa que llegué al libro que hoy os traigo (otra de las ventajas de un programa como este, que te da a conocer nuevos autores y libros). En el programa, Nieves Concostrina hablaba de una de las reinas más polémicas de la historia española: María Cristina, esposa de Fernando VII y madre de la futura Isabel II. María Cristina se quedó viuda al poco de casarse y en total "secreto" se casó con el que se considera fue su amante. Lo particular del caso es que María Cristina no podía hacer este matrimonio público, sin embargo los embarazos constantes (Se dice que dio a luz al poco de dar un discurso público) hizo imposible mantener el secreto.

Pues más historias como ésta nos trae el libro de María Pilar porque si el rey se divertía con amantes y fiestas ¿Qué hacía la reina mientras tanto? Pues algunas se resignaban y aguantaban la cornamenta, al fin y al cabo ser renia no era una mala posición ¿no? Otras, sin embargo, decidieron vivir sus vidas y tener sus propias historias de amor y son estas historias de amor las que nos encontramos en este libro: desde la bellísima e inteligentísima Cleopatra hasta la ingenua zarina de Rusia Alejandra. Todas estas reinas fueron diferentes y sus historias, en ocasiones, han pasado de largo. Llama la atención como algunas reinas se lanzaron al amor del primer hombre que les trataba medianamente bien, pues no hay que olvidar que muchas de ellas se casaron por conveniencia y el amor no era más que algo secundario. Los reyes no fueron, ni de lejos, príncipes azules y las reinas, muy a menudo, eran ignoradas por sus maridos una vez cumplían con lo que tenían que cumplir: dar un heredero. Las reinas sentían una necesidad de ser amadas y se rendían a esa necesidad a la primera galantería. Otras reinas, sin embargo, sentían estar casadas con absolutos peleles (Luis XVI es un buen ejemplo de ello) y buscaban fuera del dormitorio lo que no tenían dentro y yo desde luego no les culpo. Luego están aquellas que fueron casadas con homosexuales (sí, no había problema con ello) o con verdaderos psicópatas como fue el caso del rey Cristian de Dinamarca. Sea por lo que fuera, lo cierto es que estas reinas eran absolutamente infelices en sus respectivos matrimonios y solo buscaban felicidad en los brazos de otros hombres.

He de decir que el libro se lee en un par de sentadas, puesto que los capítulos son muy cortos y facilita que la lectura se haga de manera rápida y cuando te quieres dar cuenta ya lo has terminado. Hay algunos capítulos que me sobran totalmente, como el de la reina de Saba, puesto que aquí no se habla de la infidelidad de la reina. Tampoco soy totalmente de acuerdo en incluir a Sissí, emperatriz de Austria Hungría, en la lista puesto que he leído varias biografías de la emperatriz y nunca llegó a ser infiel a su marido. De hecho, Sissí estaba tan preocupada en sí misma como para prestar atención a ningún hombre. Y pese a que algunos lectores la brevedad de los capítulos puede ser una ventaja, confieso que a mi me parecido una lectura muy superficial... en algunos de los caso se dan dos o tres datitos y se pasa a la siguiente reina. A mí me hubiera gustado que la autora hubiera profundizado un poco más y que en lugar de la cantidad hubiera primado la calidad de la investigación, por ejemplo, en los caso de Catalina de Rusia o la esposa de Cristian de Dinamarca cuya historia de amor dio pie a la creación de una película. La verdad es que me ha faltado más desarrollo de algunas de las historias que me parecen muy cogidas con pinzas.

En general, pienso que es una lectura muy entretenida pero un tanto superficial puesto que no profundiza en ciertos detalles y en algunos casos tira más de rumores que de pruebas. Creo que es una interesante primera aproximación a un tema curioso, pero que al final si se quiere saber más de casos particulares lo mejor que se puede hacer es leer una buena biografía que es lo que probablemente haré. Por mi parte estoy contenta de haberlo leído porque eso significa que vuelvo a leer libros de historia por placer, lo que hacía bastante tiempo que no hacía. 


sábado, 13 de abril de 2019

Fuimos canciones & Seremos Recuerdos

Títulos: Fuimos canciones, Seremos recuerdos.
Autora: Elisabet Benavent.
Páginas: 536, 534
Editorial: Suma de letras

Sinopsis

Macarena vive en Madrid y es asistente de una influencer de moda.
Macarena disfruta la vida a sorbos e intenta ser feliz.
Macarena tiene dos amigas: Adriana y Jimena.
Macarena guarda un secreto que deletrea a escondidas.
Ese secreto tiene tres letras: L-E-O.
Macarena no sabe que Leo está en Madrid.
Macarena teme, Macarena sueña, Macarena ama, Macarena vuela...

Y en este juego del destino intenta aceptar que lo que fuimos no puede ser lo que seremos...

¿O quizás sí?


Porque a veces lo que fuimos da sentido a lo que de verdad somos.


Opinión

Tras un par de lecturas intensas se me apetecía leer algo ligerito y muy entretenido, algo que me ayudara desconectar un poco, sobre todo de las exigencias del trabajo. Y cuando eso ocurre tiendo a recurrir a mi guilty pleasure favorito: las novelas de Elisabet Benavent. En este caso elegí la bilogía de Fuimos canciones y Seremos recuerdos. 

El truco por el que las novelas de Benavent tienen tanto éxito, a mi parecer, es porque todas siguen el mismo patrón. La protagonista es siempre una mujer muy actual, muy a la moda, independiente, fuerte, moderna, que vive el sexo sin vergüenza y que se enamora perdidamente de un hombre, generalmente increíblemente atractivo (¿Cómo no?) y la novela gira en torno a sus aventuras romántico-sexuales. La protagonista siempre se hace acompañar por dos amigas que siempre tienen la misma personalidad: normalmente una es siempre más alocada, con una forma de hablar muy abierta, rozando la vulgaridad..., mientras que la otra es más tímida y/o conservadora, que siempre ofrece el punto de vista más lógico, calmado. Con las amigas se logra el contrapunto perfecto. Obviamente, la novela viene con mucho drama femenino. Pero pese a lo repetitivas que pueden resultar estas historias, y lo son, lo cierto que son historias que atrapan y lo hacen porque la autora usa un lenguaje sencillo y directo, cercano a los lectores, con múltiples referencias a la cultura pop actual, a la moda, etc. es casi como leer Sexo en Nueva York.

Estas dos novelas no se salen del patrón mencionado antes, pero sí que he notado cierta diferencia con otras novelas. No sé si lo llamaría madurez, pero sí que la autora ha querido salirse un poco de ese patrón. Así, por ejemplo, no se produce lo que se llama un instalove, es decir, los protagonista no se conocen y caen rendidamente enamorados en cuestión de dos páginas y media, sino que los protagonistas arrastan una historia pasada que, en ocasiones, resulta algo cargante ya que aunque la autora no menciona explícitamente qué es lo que les ocurrió hasta el final de la primera novela, lo cierto es que el lector lo intuye básicamente desde el principio. Por otro lado, parece haber una intención por parte de Elísabet de no basar su novela exclusvamente en la historia de amor de los protagonistas, sino que opta por dar el mismo peso a las historias de las amigas. Asimismo, decide dar cierto espacio a la voz masculina, lo que encuentro ciertamente refrescante porque hasta ahora solo se le daba voz a la perspectiva femenina. 

Creo, además, que estas novelas a pesar de caer en los mismos clichés una y otra vez tiene aspectos muy positivos: en primer lugar, ofrecen el retrato de una mujer independiente pese a que se enamora locamente. No se tratan de mujeres cegadas por el amor y saben decir que no, saben expresar lo que quiere y en ningún momento renuncian a sus principios, algo que no puede decirse de otras novelas muy parecidas. Por otro lado, el retrato que se hace de las relaciones sexuales de los protagonistas es el de un sexo que se vive libremente, consensuado por ambas partes, en las que ambas partes disfrutan y en el que el placer femenino es tan importante como el masculino. En estos tiempos, en los que el tema del sexo suele estar en boca, sobre todo desde una perspectiva de debate sobre el consentimiento y cómo debe actuar la mujer, creo que resulta refrescante que una novela ofrezca un retrato de lo que el sexo debe ser: una actividad sexual, consentida por ambas partes en la que ambas partes disfrutan. Muy contraria a la que puede ofrecer la pornografía actual u otras novelas de corte erótico. 

En definitiva, estas novelas pueden que no ganen el premio Pullitzer, pero resultan increíblemente entretenidas, como ver una comedia romántica el domingo por la tarde. Sin duda alguna, dejan un buen gusto y son recomendables para una buena desconexión. 

domingo, 31 de marzo de 2019

Inés y la alegría

Título: Inés y la alegría.
Autora: Almudena Grandes
Editorial: Tusquets
Páginas: 729 (Leído en Kidles).


Sinopsis

Toulouse, verano de 1939. Carmen de Pedro, responsable en Francia de los diezmados comunistas españoles, se cruza con Jesús Monzón, un cargo menor del partido que, sin ella intuirlo, alberga un ambicioso plan. Unos años después, en 1944, Monzón, convertido en su pareja, ha organizado el grupo más disciplinado de la Resistencia contra la ocupación alemana, prepara la plataforma de la Unión Nacional Española y cuenta con un ejército de hombres dispuestos a invadir España. Entre ellos está Galán, que ha combatido en la Agrupación de Guerrilleros Españoles y que cree, como muchos otros en el otoño de 1944, que tras el desembarco aliado y la retirada de los alemanes, es posible establecer un gobierno republicano en Viella. No muy lejos de allí, Inés vive recluida y vigilada en casa de su hermano, delegado provincial de Falange en Lérida. Ha sufrido todas las calamidades desde que, sola en Madrid, apoyó la causa republicana durante la guerra, pero ahora, cuando oye a escondidas el anuncio de la operación Reconquista de España en Radio Pirenaica, Inés se arma de valor, y de secreta alegría, para dejar atrás los peores años de su vida.

Opinión

Almudena Grandes se ha propuesto a contar en una serie de libros diferentes episodios de la Guerra Civil, algunos más conocidos que otros, tal y como Benito Galdós hizo en sus episodios nacionales. Yo me inicié con esta saga con Las tres bodas de Manolita que me pareció una verdadera maravilla y desde entonces quise leer más. Lo bueno de esta saga, además, es que las novelas no dependen la una de la otra, así que todas se pueden leer de forma independiente y de todas se aprende un poquito más de esa desgarradora guerra que aún tiene a la sociedad dividida. 

En esta ocasión, Almudena vuelve a elegir a un personaje femenino, Inés, para contarnos un episodio de la guerra que, al menos yo, no conocía. Almudena toma su tiempo para presentarnos a Inés, una muchacha de familia adinerada cuyos hermanos son los primeros en apoyar el golpe de estado y, por ello, la dejan tirada en Madrid en la guerra y completamente sola. En su soledad, establece amistad con Virtudes, la sirvienta de su casa, quien le introduce en las ideas comunistas e Inés decide no solo abrazar esas ideas sino participar activamente en diferentes acciones de ayudas a los soldados durante la guerra, lo que la llevará a la cárcel. Inés es una mujer que decide hacerse cargo de su destino, ella toma las decisiones, pese a que algunas de ellas le lleven a ser prisionera de su propio hermano quien la repudia por roja. Al mismo tiempo, Almueda nos presenta el personaje de Galán, soldado republicano, prisionero en Francia quien, tras la liberación, se une a la campaña de invasión del Valle de Arán. Y será el Valle de Arán lo que una a estos dos personajes, quienes comparten un sueño: recuperar y liberal a España de los fascistas. A lo largo de la novela se van a ir intercalando los capítulos narrados por estos dos personajes, por lo que el lector conoce el pasado y le presente de ambos. 

La invasión del Valle de Arán es el gran contexto que envuelve la historia de amor de los personajes. Una expedición militar organizada por un personaje arribista que tenía por objetivo recuperar a España para la causa republicana, cuando todo estaba más que perdido y el miedo se había extendido como la pólvora. Una enorme igenuidad, o una autentica locura, se escondía tras este plan que fracasó el mismo momento en el que comenzó y que puso en riesgo la vida de miles de soldados que aún soñaban con la victoria, porque la derrota había sido demasiado dolorosa como para aceptarla sin más. Almudena Grandes sabe transmitir en su narrativa lo que fue esa invasión y las consequencias morales para los soldado que formaron parte de ella. Algunos hechos que se cuentan impactan la lector, porque muestra como la represión franquista había sido campaz de desmoralizar y atemorizar a aquellos que años antes habían sido capaces de luchar por la república y la sorpresa de esos soldado que venían a liberar a España no les dejaba creer lo que venían sus ojos: población que no les apoyaba, soldados que huían... La invasión de Arán fue un fracaso sí, y el miedo hacía la represión fue uno de los motivos.

La historia de Inés y Galán, que es la historia de una invasión fracasada, se intercala una serie de capítulo en la que la autora nos cuenta la situación del PCE tras la guerra. Así, por ejemplo, conocemos a Jesús Monzón, el ideador de la invasión, y el arribista del partido comunista que hace uso de las mujeres para conseguir el poder; nos cuenta la historia de Carmen de Pardo, de quien Jesús se aprovecha pues es a la que le dan el poder tras la marcha de la Pasionaria. Y también se nos cuenta la historia de esta útlima. Para Almudena Grande, la invasión del Valle de Arán, como muchos hechos que ocurrieron, ocurrieron porque esto personajes, a pesar de que hoy día han alcanzado el nivel de personajes inmortales, en su día se comportaron como seres mortales que se enamoraron y que eso quizás les llevó a actuar de una manera u otra. Una reflexión interesante pero que no deja de ser inquietante como la vida de algunos se pusieron en riesgo por la pasión de otros. Estos capítulos en los que la autora nos pone en contexto, puede parecer algo tediosos, partícularmente el último me pareció del todo innecesario pese a que creo que le autoria tenía un objetivo claro al escribirlo: humanizar a los personajes de la Pasioniara o Jesús Monzón. Pero sí que es verdad que sí no te interesan este tipo de cosas, el libro se te puede hacer muy pesado. 

En definitiva, puedo decir que he disfrutando bastante leyendo Inés y la alegría por cuanto me ha permitido conocer otro aspecto de nuestra historia de mano de una autora que sabe mucho de este tema. No es una lectura fácil que se pueda hacer de una sentada, y creo que es algo menor que La tres bodas de Manolita que llegué a disfrutar bastante más. Aún así no dejo de recomendarla, porque creo que es una buena forma de mantener la memoria viva, yo desde luego seguiré leyendo más historias de estos Episodios de una Guerra Interminable. 

domingo, 3 de marzo de 2019

María Estuardo

Título:  María Estuardo
Autor: Stefan Zweig
Editorial: Acantilado (disponible en Kindle)
Páginas: 416

Sinopsis

Coronada reina de Escocia con apenas seis días, María Estuardo es uno de los personajes más enigmáticos y apasionantes de su tiempo. Su vida y sus desdichas han suscitado la curiosidad de multitud de estudiosos. Educada en Francia, refinada, culta y hermosa, su adhesión al catolicismo en la turbulenta época de las revueltas protestantes, la complicada política sucesoria en Inglaterra, así como la fragilidad política del reino de Escocia la convirtieron en una traidora intrigante y en una santa de la Iglesia católica al mismo tiempo. El retrato de toda una época.





Opinión

El pasado mes de enero se estrenaba, al menos en Reino Unido, Mary Queen of Scots, la película que narra el enfrentamiento, o rivalidad, entre María Estuardo, Reina de Escocia, e Isabel I, Reina de Inglaterra. La película me pareció una maravilla pese a que no conocía la historia en profundidad; las actrices sobresalen en sus roles de reinas, de hecho Robbie Margot me sorprendió en el rol de Isabel I, el vestuario, que estuvo nominado al oscar, es sobresaliente y la ambientación me parece muy conseguida. Pero, como ya he dicho, no estaba muy puesta en la historia y salí del cine con más preguntas que respuestas y con ganas de saber más sobre esa reina que perdió la cabeza en un traje rojo. 

Recordé entonces que tenía por ahí, escondido en mi Kindle, una biografía de María Estuardo escrita por Stefan Zweig lo que me permitía matar dos pájaros de un tiro: por un lado, saber más de esa reina interpretada por una excelente Saoirse Ronan que había despertado mi curiosidad y, por otro lado, leer más de Zweig, cumpliendo así uno de los mucho propósitos lectores que había hecho este año. 

No es, sin embargo, la primera biografía escrita por este autor que he leído. De hecho, hace bastantes años leí la de María Antonieta y aún guardo un grato recuerdo de aquella lectura. Tanto en aquella ocasión, como en esta, me pareció increíblemente entretenida a la vez que formativa. Zweig huye de la escritura académica, de hecho no es historiador, sino que narra la vida de esta reina de una forma casi novelada, no abruma al lector con datos, hechos, fechas, etc. sino que cuenta la historia de esta reina como si fuera un cuento con un principio y fin, sin miedo a incluir sus propias opiniones, es como si el lector fuera un testigo más de lo que está ocurriendo, lo que resulta ser una lectura muy atrayente para esos lectores neófitos que no están acostumbrados a leer libros de historia pero que disfrutan de una buena biografía. Sin embargo, Zweig no renuncia a la rigurosidad histórica y cita fuentes literarias como propiamente históricas. En esta biografía tira de archivo para exponernos los debates históricos que en torno a esta reina había en su época, particularmente su complicidad en el complot para asesinar a Isabel I o en el asesinato de su segundo marido, pero también tira  de la poesía de la época para ofrecernos un retrato completo de la misma. Todo esto otorga a la biografía un doble valor literario e histórico.

No obstante, hay ciertos aspectos de la misma que no me han gustado tanto, y uno de ellos es la poca disimulada parcialidad del autor con respecto al personaje que está biografiando. No es necesario leer entre líneas para ver que Zweig no sentía una especial simpatía por María Estuardo, quizás le interesaba desde un punto de vista biográfico, pero se muestra más como un juez que como biógrafo y la condena casi desde el principio. Personalmente, no creo que sea el rol del autor el juzgar al personaje que está retratando, sino más bien el de exponer los hechos y dejar al lector que juzgue y decida por sí mismo. Por otro lado, Zweig hace una serie de comentarios que hoy reconsideraríamos poco políticamente correctos, por no decir absolutamente misóginos, que a mí me resultaron chocantes. De hecho, yo creo que la manera en la que Zweig juzga a María Estuardo se debe más a su condiciones de mujer que al de reina, algo así como que si María Estuardo se equivocó es porque siguió sus peores instintos femeninos, particularmente cuando se enamora de su último amante. También hace referencia a la forma en la que las mujeres se enfrentan, de forma tan poco racional y visceral, mientras que los hombres se enfrentaban de forma más honesta y racional... Y sí, es cierto que hay que considerar el contexto en que esta biografía está escrita, pero no me deja de parecer chocante que un autor que dedica varias novelas a escribir desde el punto de vista tan femenino, sea tan increíblemente misógino cuando juzga los actos de esta reina. 

En cualquier caso, es una lectura que recomiendo a todos aquellos lectores que disfrutan de una buena biografía, pero también a aquellos a los que no han leído nunca una pero les interesaría saber más de personajes como este o María Antonieta. Zweig tiene una capacidad hipnótica de narrar biografías con la posibilidad de despertar la pasión histórica de cualquiera.

Adaptación

Os traigo el tráiler de la película que mencionaba al principio. Como ya he dicho, está protagonizada por Margot Robbie y Saoirse Ronan y narra el enfrentamiento de estas dos reinas. 



domingo, 27 de enero de 2019

Como agua para chocolate

Título: Como agua para chocolate
Autora: Laura Esquivel
Editorial: Debolsillo
Páginas: 272

Sinopsis


«Y así como un poeta juega con las palabras, así ella jugaba a su antojo con los ingredientes y con las cantidades, obteniendo resultados fenomenales.»

No siempre tenemos a mano los ingredientes de la felicidad. Tita lo había aprendido desde pequeña, cuando crecía en la cocina con Nacha y se le negaba toda posibilidad de vida propia desde su nacimiento. Pero lo que también aprendió Tita es que los ingredientes no son lo más importante para cocinar un buen plato, sino todo el amor con que seas capaz de hacerlo.


Pero Tita se dio cuenta de que sus platos no solo tenían el poder de deslumbrar por sus sabores y texturas. Su tristeza, su alegría, su deseo o su dolor a la hora de prepararlos se contagiaban irremediablemente a todo aquel que los probaba.


Opinión

Como agua para chocolate has sido hasta ahora uno de esos libros eternamente pendientes de leer. Por un tiempo lo tuve en físico en mi estantería y me rogaba para que lo leyera y, tras mudarme a Inglaterra, lo adquirí para mi kindle. Y no sé si fue porque había visto la película en un par de ocasiones, o simplemente por cuestiones de la vida que hace que dejes algunas cosas a un lado, pero no lo he leído hasta ahora cuando una booktuber la incluyó en su lista de mejores libros del año. 

La lectura ha estado a la altura de mis expectaciones en cierto modo, es decir, la película me gustó bastante así que el libro también me ha gustado, pero he de confesar que esperaba un poquitín más pues siempre pienso que el libro aporta algo más que la película, sin embargo en esta ocasión no es así porque la película es clavada al libro. Así que en cierta manera me decepcionó un poco... Pero en general me ha parecido una lectura muy dulce (sí, no encuentro mejor manera de definir lo que he sentido al terminarla). 

El argumento brilla por su sencillez: Tita se enamora de Pedro, pero Pedro no tiene permitido casarse con Tita pues está destinada a cuidar a su madre al ser la hermana menor; así, para seguir cerca de Tita, Pedro decide casarse con su hermana Rosaura... pero la felicidad de ambos no va a ser tan sencilla. Y pese a que el argumento es sencillo, la manera en la que se narran los hechos no lo son. La autora hace uso de recetas mexicanas que entrelaza con la historia, así la cocina, las metáforas, el realismo mágico hacen de esta historia algo especial, algo difícil de olvidar. Especialmente, me gusta como la autora hace uso de este recurso de realismo mágico para disminuir los hechos más dramáticos de la novela, por ejemplo, la decepción de Tita tras enterarse del matrimonio de Pedro con su hermana o la huida de su hermana Gertrudis. Todos hechos podrían haberse narrado de otra forma, podría haber dado ese toque dramático a la historia, en su lugar, ese toque de realismo mágico convierten a la novela en algo más placentero que leer. El lector es consciente de que lo que ocurre es triste, pero la autora lo suaviza. 

Por otro lado, los personajes están muy bien definidos. Tita es la gran protagonista de la novela y se caracteriza por su dulzura pero también su fortaleza para sobrellevar cada uno de los obstáculos que le sobrevienen, a veces impuestos por su madre. Pero para mí, la gran incomprendida es la madre, María Elena, quizás considerada la antagonista de la historia por lo mucho que hace sufrir a Tita. Sin embargo, al final se revela su gran secreto y no queda más que sentir una profunda lástima por ella. Por otro lado, Pedro me parece el gran cobarde... quizás no estéis de acuerdo conmigo, pero es un personaje que no logro entender ni tampoco simpatizar. Su decisión de casarse con la hermana de Tita es absolutamente egoísta, pues no ayuda a la felicidad de nadie, y sus actos de celos y control sobre Tita me parecen machistas. Y, por último, el personaje de Nacha, ese personaje que ayuda a la protagonista a sobrellevar todos los dramas de su vida.

Finalmente, me gustaría mencionar el final aunque de pasada, pues me parece absolutamente poético. Creo que es el final perfecto para esta clase de historia.


Adaptación

Como ya he mencionado, Como agua para chocolate tiene una adaptación cinematográfica del año 1992. Es una producción mexicana, lo que ya es un punto a su favor, y además la autora fue la que escribió el guión, de ahí que sea tan fiel a la novela. La protagonizan Marco Leonardi y Lumi Cavazos. Lo que más me gusta de la película es precisamente que no es una producción hollywoodiense con actores excesivamente guapos y con una historia que pierde su esencia. Realmente la recomiendo.





domingo, 13 de enero de 2019

Howards End

Título: Howards End
Autor: E. M. Forster
Editorial: Hodder & Stoughton
Páginas: leído en Kindle

Sinopsis


Howards End is a novel by E. M. Forster about social conventions, codes of conduct and relationships in turn-of-the-century England. A strong-willed and intelligent woman refuses to allow the pretensions of her husband's smug English family to ruin her life. Howards End is considered by some to be Forster's masterpiece.

Opinión

¡Por fin! Que gustazo da terminar una novela que verdaderamente te ha gustado casi de principio a fin y, no voy a mentir, hacia muchísimo tiempo que no sentía algo así, pues desafortunadamente mis últimas lecturas de novelas clásicas no me habían dejado del todo satisfecha. Pero vino Howards End y terminó la mala racha, eso espero.

Esta novela de E. M. Forster tiene como protagonista a dos hermanas, Helen y Margaret Schlegel. Dos mujeres de espíritu libre, independientes, inteligentes, amantes de la cultura y el debate a las que les une un vínculo que nace de compartir la misma sangre, pero también del amor, el respeto y la admiración mutua. Desde el principio se ve que estas dos hermanas se quieren, son capaces de entenderse con solo mirarse y reírse de las mismas bromas. Es una relación de hermanas verdaderamente envidiable y que solo quien tiene una relación así con su hermana puede comprenderla. Y la vida de estas dos hermanas transcurre casi sin sobresaltos, pues tienen dinero que viene de sus padres, una tía que las ama y la vida de Londres, siempre tan animada. Pero esta tranquilidad se va a ver interrumpida tras el encuentro con los Wilcox, una familia de bien que va a cambiar por completo la vida de estas dos hermanas, siendo Helen la primera afectada al encapricharse de Paul y, tras ella, Margaret quien establecerá una extraña relación de amistad con la señora Wilcox que cambiara su vida. El señor Wilcox, así como su hijo Charles también jugarán un papel importante en esta historia. Colateralmente nos encontramos con el pobre señor Bast, quien será víctima y asimismo causante de los problemas de las hermanas. 

El argumento de esta novela está perfectamente construido, cada hecho tiene su consecuencia y cada personaje juega un rol importante, incluso aquellos que parecen estar en un segundo plano. Y lo más interesante de la historia es que el detonante de la misma, no deja de ser un hecho tan insignificante que el final nada tiene que ver con el principio y no puedo más que disfrutar de historias que evolucionan hasta cambiar en 180 grados. Todo lo que ocurre, e insisto, todo, es inesperado. Pero al mismo tiempo, hay algo cíclico en la historia pues si bien empieza en Howards End, también termina en Howards End pues es en esta casa de campo donde todo empieza y todo termina. Es un personaje más, pues actúa como testigo de todo lo que ocurre. 

Pese a que no es una novela en absoluto densa, es sin duda alguna un reflejo de su época. Nos encontramos en la Inglaterra anterior a la I Guerra Mundial, las clases aún seguían estrictos códigos de conducta, tal y como puede verse en la actitud de Henry Wilcox, e incluso en la de Margaret. Las clases sociales aún no se han disuelto con la guerra y las diferencias entre las mismas seguían aún presentes. En la clase alta sigue predominando una actitud snobista y Margaret y Helen son ejemplo de ello, particularmente cuando equivocadamente se ofrecen a ayudar a Mr. Bast, siendo este ofrecimiento la causa de su desgracia. El mismo snobismo se puede ver en el señor Wilcox, el representante del peor capitalismo inglés y desprecio hacia las clases bajas. También representa el machismo, cuando juzga su conducta de una forma diferente a la conducta de Helen, pese a que los dos cometen el mismo "pecado". 

Pero si algo me ha gustado de esta novela es la evolución de los personajes. Al principio, no pude evitar comparar la actitud de estas dos hermanas con la de otras dos hermanas famosas, Elinor y Marianne Dashwood de Sentido y sensibilidad, y si al principio Helen se parece a Marianne y Margaret a Elinor, lo cierto es que a medida que seguía leyendo esta comparación se quedaba corta. Los personajes muestran una evolución enorme, así, si al princpio las describía como mujeres de espirítu libre, independiente, inteligentes, etc. los hechos que ocurren en la novela las cambia, así, por ejemplo, Margaret se hace más fuerte, pero en cierto momento de la novela renuncia a su carácter independiente, a su pensamiento crítico, casi de una manera que el lector no entiende como una mujer como esa cambia en pos de una mujer más sumisa; en Helen, por el contrario, se acentúa ese espíritu libre, esa independiencia, se convierte en una mujer "rebelde" que le impide entender el cambio en su hermana, de ahí que sus caminos se separen y que esa relación que nace del amor, el respeto y la admiración se rompa. 

En fin, solo me queda recomendarla porque es una lectura que se disfruta de princpio a fin. Me parecido una historia increíblemente entretenida, con unos personajes con los que empatizar y admirar y ligeramente escrita, con unos diálogoso exquisitos. 

Adaptaciones

Howards End ha tenido varias adaptaciones, pero quizás las más conocidas sean la película del año 1992 y que estuvo protagonizada por Emma Thompson, Helena Boham Carter, Anthony Hopkins y Vanessa Redgrave. En 2017, la BBC adaptó la novela como mini-serie de cuatro capítulo protagonizada por Hayley Atwell, Matthew Macfadyen y Philippa Coulthard que es la que pienso ver. Aquí el tráiler:




sábado, 5 de enero de 2019

Indiana o las pasiones de Madame Delmare

Título: Indiana o las pasiones de Madame Delmare
Autora: George Sand
Editorial: d'Época
Páginas: 334

Sinopsis

Esta apasionante y conmovedora novela narra la historia de Indiana, una bella e inocente joven obligada a contraer un matrimonio de conveniencia con el señor Delmare, un estricto y anciano coronel ya retirado. Bajo el ala protectora de su primo, el fiel y taciturno sir Ralph, la joven e infeliz esposa vive una existencia anodina en una rica mansión de provincias hasta que se enamora perdidamente del apuesto Raymon de Ramière, un aristócrata frívolo y aparentemente encantador que subvierte toda su existencia. Resucitada de una vida desprovista de alegrías, la primera de las pasiones de Indiana es despertada por el hombre equivocado. La inconstancia en los sentimientos de Raymon y su engañosa personalidad harán tambalear el corazón de la señora Delmare entre la indignación y una atracción imposible de dominar, poniendo en peligro su honor.


Opinión

Resulta verdaderamente admirable cuando una editorial pone por delante la pasión por los libros que los intereses económicos, aunque éstos también existan. Y creo que eso es lo que está haciendo precisamente la editorial d'Época, pues con cada libro publicado demuestra que los que están detrás de esta empresa sienten una verdadera pasión por los libros, sino no se explicaría las cuidadas ediciones de cada una de sus publicaciones, pero también un amor por esas historias clásicas que por algún motivo han caído en el olvido. Es por eso que para mí da igual lo que saquen, sé que directamente va a pasar a mi lista de pendientes.

El riesgo de querer "resucitar" esas obras clásicas olvidadas es que a veces éstas tienen un mal envejecer y la novela que reseño hoy me parece un ejemplo perfecto. Creo que para los lectores que no estén acostumbrados a este tipo de literatura, Indiana puede parecer tremendamente naíf y un auténtico tostón. Bueno, hay que entender la obra en su contexto y en este sentido la novela es una verdadera obra de arte, pues lo que se esconde es una crítica a una sociedad donde los matrimonios de conveniencia primaban y el honor de la mujer seguía siendo el tesoro más preciado que en el momento que se perdía ya no podía recuperarse. George, sin embargo, explica que esa nunca fue su intención y que la novela salió como salió y es normal que saliera así de una autora como ella, una mujer increíblemente independiente, que vivió la vida que quiso, que se dedicó a la escritura profesionalmente y ganó dinero con ella y que mantuvo a su familia hasta el final. Se dice que incluso pagó parte del entierro de Chopin, quien fue su pareja por varios años. George representa a ese tipo de mujer del que sentirse orgullosa de pertencer a su sexo, luchadora, inteligente, independiente, crítica, socialista, etc. Esa una escritora popular y muy respetada en los círculos literarios de su eñoca.   Y si la novela le salió reivindicativa es porque George era reivindicativa (¡fue la primera mujer en reivindicar el uso de los "ropajes masculinos" por parte de las mujeres ¿Qué más se puede decir?). 

Pero centrándonos en la novela, ésta tiene como protagonista a Indiana, una muchacha que se ve atrapada en un matrimonio sin amor que, de repente, se topa con Raymon, un joven atractivo que se enamora tan pronto como se desenamora. Indiana pierde totalmente la cabeza por Raymon que llega a manipularla hasta el punto de arriesgar su honor por él. La típica clásica historia de amor prohibido pero con un giro final que pocos lectores podrán intuir. Indiana se presenta como una mujer absolutamente plana, nada en ella es admirable, es ignorante, inocente, ingenua, etc. los típicos adjectivos que definirían a una mujer de clase media-alta de la Francia del XIX, al menos la imagen que podemos tener todos en la cabeza. Raymon, por el contrario, es un hombre de sociedad, envuelto en causas políticas péridad, que ya ha vivido varias experiencias y su carácter donjuanesco se manifiesta desde el principio. El lector lo cala desde el principio y se da cuenta de que Raymon es lo que vulgarmente diríamos un "mal bicho". No obstante, la vida vacía que lleva Indiana, la falta de amor en su matrimonio y, sobre todo, el aislamiento hace que ésta caiga rendida ante la palabrería del experimentado Raymon. Una relación que empieza casi sin que el lector se entere  y que da pie a largos monólogos por parte del protagonista masculino que llegan a ser exasperantes. Una relación platónica donde abundan las exageradas declaraciones de amor tan típicas de la literatura de la época. 

Y si Indiana se presenta como esa mujer ingenua capaz de caer profundamente enamorada tras tres o cuatro palabras bonitas, la autora le da una lección importante que es cuando la novela se pone más interesante. Pues, cuando parecía que los personajes no iban a evolucionar, la autora da un giro final que hace que los personajes, al menos Indiana, madure. Lo mismo le ocurre a Ralph, el tercer punto de un "triángulo amoroso", un casi Mr Darcy que está ahí para proteger a Indiana y salvarla cuando es necesario. Raymond, y de esto George tuvo que saber bastante, tuvo el final que siempre buscó. 

Mentiría si dijera que la novela me ha apasionado, porque no es así, y aún no estoy segura de que me haya gustado del todo. Creo que lo peor ha sido no poder empatizar con ninguno de los personajes, ni siquiera con Indiana, los largos mónologos de Raymon a quien me hubiera gustado llamar sinvergüenza más de una vez y a la manipulación que este ejerce sobre la pobre Indiana, sobre todo cuando éste no ve "consumado" su amor. Pero sí me ha parecido una lectura muy interesante, sobre todo por la mirada instropectiva que ofrece la autora sobre la situación miserable de la mujer de esa época, la idea del honor, las relaciones matrimoniales, las infidelidades, etc. La autora también deja caer algunas de sus ideas políticas y el ambiente revuelto existente en Francia en ese momento. Así que desde una perspectiva histórica es una lectura muy interesante. Pero creo que como lectura de entretenimiento es una novela que no ha envejecido muy bien y que puede no ser del gusto de todos.