domingo, 27 de enero de 2019

Como agua para chocolate

Título: Como agua para chocolate
Autora: Laura Esquivel
Editorial: Debolsillo
Páginas: 272

Sinopsis


«Y así como un poeta juega con las palabras, así ella jugaba a su antojo con los ingredientes y con las cantidades, obteniendo resultados fenomenales.»

No siempre tenemos a mano los ingredientes de la felicidad. Tita lo había aprendido desde pequeña, cuando crecía en la cocina con Nacha y se le negaba toda posibilidad de vida propia desde su nacimiento. Pero lo que también aprendió Tita es que los ingredientes no son lo más importante para cocinar un buen plato, sino todo el amor con que seas capaz de hacerlo.


Pero Tita se dio cuenta de que sus platos no solo tenían el poder de deslumbrar por sus sabores y texturas. Su tristeza, su alegría, su deseo o su dolor a la hora de prepararlos se contagiaban irremediablemente a todo aquel que los probaba.


Opinión

Como agua para chocolate has sido hasta ahora uno de esos libros eternamente pendientes de leer. Por un tiempo lo tuve en físico en mi estantería y me rogaba para que lo leyera y, tras mudarme a Inglaterra, lo adquirí para mi kindle. Y no sé si fue porque había visto la película en un par de ocasiones, o simplemente por cuestiones de la vida que hace que dejes algunas cosas a un lado, pero no lo he leído hasta ahora cuando una booktuber la incluyó en su lista de mejores libros del año. 

La lectura ha estado a la altura de mis expectaciones en cierto modo, es decir, la película me gustó bastante así que el libro también me ha gustado, pero he de confesar que esperaba un poquitín más pues siempre pienso que el libro aporta algo más que la película, sin embargo en esta ocasión no es así porque la película es clavada al libro. Así que en cierta manera me decepcionó un poco... Pero en general me ha parecido una lectura muy dulce (sí, no encuentro mejor manera de definir lo que he sentido al terminarla). 

El argumento brilla por su sencillez: Tita se enamora de Pedro, pero Pedro no tiene permitido casarse con Tita pues está destinada a cuidar a su madre al ser la hermana menor; así, para seguir cerca de Tita, Pedro decide casarse con su hermana Rosaura... pero la felicidad de ambos no va a ser tan sencilla. Y pese a que el argumento es sencillo, la manera en la que se narran los hechos no lo son. La autora hace uso de recetas mexicanas que entrelaza con la historia, así la cocina, las metáforas, el realismo mágico hacen de esta historia algo especial, algo difícil de olvidar. Especialmente, me gusta como la autora hace uso de este recurso de realismo mágico para disminuir los hechos más dramáticos de la novela, por ejemplo, la decepción de Tita tras enterarse del matrimonio de Pedro con su hermana o la huida de su hermana Gertrudis. Todos hechos podrían haberse narrado de otra forma, podría haber dado ese toque dramático a la historia, en su lugar, ese toque de realismo mágico convierten a la novela en algo más placentero que leer. El lector es consciente de que lo que ocurre es triste, pero la autora lo suaviza. 

Por otro lado, los personajes están muy bien definidos. Tita es la gran protagonista de la novela y se caracteriza por su dulzura pero también su fortaleza para sobrellevar cada uno de los obstáculos que le sobrevienen, a veces impuestos por su madre. Pero para mí, la gran incomprendida es la madre, María Elena, quizás considerada la antagonista de la historia por lo mucho que hace sufrir a Tita. Sin embargo, al final se revela su gran secreto y no queda más que sentir una profunda lástima por ella. Por otro lado, Pedro me parece el gran cobarde... quizás no estéis de acuerdo conmigo, pero es un personaje que no logro entender ni tampoco simpatizar. Su decisión de casarse con la hermana de Tita es absolutamente egoísta, pues no ayuda a la felicidad de nadie, y sus actos de celos y control sobre Tita me parecen machistas. Y, por último, el personaje de Nacha, ese personaje que ayuda a la protagonista a sobrellevar todos los dramas de su vida.

Finalmente, me gustaría mencionar el final aunque de pasada, pues me parece absolutamente poético. Creo que es el final perfecto para esta clase de historia.


Adaptación

Como ya he mencionado, Como agua para chocolate tiene una adaptación cinematográfica del año 1992. Es una producción mexicana, lo que ya es un punto a su favor, y además la autora fue la que escribió el guión, de ahí que sea tan fiel a la novela. La protagonizan Marco Leonardi y Lumi Cavazos. Lo que más me gusta de la película es precisamente que no es una producción hollywoodiense con actores excesivamente guapos y con una historia que pierde su esencia. Realmente la recomiendo.





7 comentarios:

  1. Del libro no te puedo decir pero a mí la película me pareció sencillamente fantástica y me emocionó mucho
    Besos

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  2. Hola!!
    Estas nominada a un premio en mi blog. Ojalá puedas participar.

    https://victormfblogs.blogspot.com/2019/01/booktag-liebster-award.html

    Gracias n.n nos leemos

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  3. No es mi estilo, además vi la película y no me entusiasmo.
    Besos

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  4. Yo lo leí hace mucho tiempo, pero tengo más recuerdos de la película. Es lo que tiene la imagen, que se queda más grabada en la mente.
    Pero ambas, novela y película, son de las recomendables.
    Un abrazo

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  5. Me encanta este libro, recuerdo una escena en la que cocina triste y todos se contagian de su tristeza como una de las más bellas de la literatura
    Besos

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  6. Leí el libro y vi la película y los dos me encantaron. Besinos.

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  7. ¡Hola! ^^
    Pues me gustaría leer este libro algún día, porque a parte de ser un clásico, me encanta cocinar, así que esa forma de mezclar la historia de amor con la parte culinaria me resulta muy interesante. Además, vi la película el año pasado y me gustó bastante.
    Besos!

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