domingo, 28 de abril de 2019

How to be a victorian

Título: How to be a victorian
Autora: Ruth Goodman
Editorial: Penguin Books
Páginas: 458

Sinopsis

We know what life was like for Victoria and Albert, but what was it like for a commoner? How did it feel to cook with coal and wash with tea leaves? Drink beer for breakfast and clean your teeth with cuttlefish? Dress in whalebone and feed opium to the baby? Catch the omnibus to work and wash laundry while wearing a corset? How To Be A Victorian is a new approach to history, a journey back in time more intimate, personal, and physical than anything before. It is one told from the inside out--how our forebears interacted with the practicalities of their world--and it's a history of those things that make up the day-to-day reality of life, matters so small and seemingly mundane that people scarcely mention them in their diaries or letters. Moving through the rhythm of the day, from waking up to the sound of a knocker-upper man poking a stick at your window, to retiring for nocturnal activities, when the door finally closes on twenty-four hours of life, this astonishing guide illuminates the overlapping worlds of health, sex, fashion, food, school, work, and play.

Opinión

El período victoriano es uno de esos periodos históricos que más me interesan: libros, documentales, películas, etc., todo lo que cae en mis manos sobre este periodo lo tengo que tener, leer o ver. Y es que muchas de las costumbres actuales de la sociedad británica y, de hecho, la sociedad británica en general no se entiende sin el período victoriano. Y esta fascinación nace precisamente de un documental: "The victorians" de Jeremy Paxman, un periodista británico que presenta este documental en cuatro partes en el que da una idea de cómo era la vida en dicho periodo a través de diferentes pinturas. Desde entonces puedo decir que ha sido una verdadera obsesión que me ha ayudado a ver lo que me rodea (pues vivo en el Reino Unido) de otra forma. Esto explica por qué tenía que hacerme con el libro que os traigo hoy, un libro que en cuanto vi en la estantería de una librería de segunda mano supe que tenía que ser mío. 

¿Cómo vivía la gente normal y corriente en la época victoriana? Esa es la premisa de la que parte la autora e historiadora Ruth Goodman, también conocida por formar parte del programa televisivo "Vicrorian farm" en el que los participantes deben vivir como en la época victoriana durante un año. En el prólogo Ruth explica cómo la idea para este libro le surgió cuando estaba analizando el abrigo de un hombre trabajador de dicho periodo durante una visita a un museo en una región de Reino Unido. Mientras lo contemplaba no paraba de preguntarse cómo había sido la vida de ese hombre, del que podía intuir algo simplemente viendo el abrigo, pero no todo. 

¿Cómo vivía (o sobrevivía) la gente normal en dicha época? Conocemos la vida de la Reina Victoria y de su marido Alberto, de su primer ministro Melbourne, de los autores más famosos como Dickens o Gaskell, e incluso de los asesinos más temidos como Jack el Destripador; pero ¿Qué  hay de la gente anónima? ¿Cómo era el día a día del trabajador en un molino de algodón o de una ama de casa de la clase media? El objetivo de Ruth es precisamente ese, que conozcamos el mínimo detalle de la vida diaria de la gente anónima y lo hace usando diferentes fuentes históricas: diarios de criadas de la épocas, manuales de instruciones para la buena ama de casa, manuales de medicina para la gente menos formada, periódicos, anuncios, etc., y lo que es aún más interesante: su propia experiencia, pues como el lector tendrá oportunidad de leer la autora no duda en meterse ella misma en el rol de victoriana para cocinar, probar ciertas medicinas, ropas, etc. Esto da una perspectiva muy interesante, pues tendemos a pensar que todo ha evolucionado a mejor, por ejemplo, la higiene o la medicina o la ropa y la autora, sin embargo, cuenta como estuvo un tiempo lavándose el pelo en seco y que tuvo efectos muy positivo, o como el corsé es bastante cómodo para mantener la postura o que la pasta de diente artesana es bastante efectiva.

También es muy interesante la forma en la que la autora ha decidido estructurar su libro, es decir, ha tomado como premisa la idea del día a día y lo que nos cuenta es la vida victoriana en 24 horas, esto es, desde que la persona se despierta hasta que se acuesta. Entre medio la autora ofrece todo tipo de detalles sobre el día a día así, por ejemplo, en relación con el despertar Ruth nos cuenta cómo dormían, las ideas (algunas bastante locas) sobre cómo debía estar acondicionado el dormitorio, cómo se lavaban por la mañana, si usaban colonia o perfume, etc. Sin duda alguna hay algunos aspectos que me han parecido más interesantes que otros, por ejemplo, me ha gustado mucho los aspectos relacionados con la salud y la medicina, el del tiempo libre y el deporte, el de la educación, o la sexualidad tanto masculina como la femenina. Otros aspectos me han parecido algo más pesados, sobre todo porque la autora no escatima en dar todo tipo de detalles, como en el tema de la ropa (admito que aquí no ha ayudado el hecho de que mi vocabulario inglés sea algo limitado y cada dos por tres tuviera que buscar en el diccionaro para saber sobre qué pieza de ropa estaba hablando) o del peinado, así como el de la comida. Pero en general el libro ayuda bastante a conocer de forma amplia un periodo histórico fascinante y, lo más importante para mí, a ina a conocerlo aún más en profundidad. 

No cabe duda de que es una lectura absolutamente entretenida y recomendable, quizás no sea un libro para leer de un tirón y que quizás se pueda combinar con otro tipo de lecturas, pero si sientes pasión por el periodo victoriano entonces deberías leerlo porque hace ver las cosas de otra forma y el lector se da cuenta de que no hemos cambiado demasiado en 200 años. En inglés puede ser bastante complicado leerlo y creo que es necesario tener un nivel más o menos altillo, pero si hay una traducción al español entonces os animaría a que os hiciérais con un ejemplar.

Adaptaciones

Al ser un libro de historia no hay una adaptación propiamente dicha, pero sí que quería recomendar el documental que mencionaba más arriba. Se trata del documental "The victorians - Their stories in pcitures" emitido por la BBC en 2009 y escrito y presentado por Jeremy Paxman (un periodista británico muy conocido). El documental aborda cuatro aspectos: las ciudades y cómo crecieron en el periodo victoriano, la vida en casa, el desarrollo industrial y los sueños y los temores de la gente. De verdad que el documental no tiene desperdicio, yo lo he visto en tres ocasiones y no me canso de verlo. Aquí os dejo el tráiler:


Por otro lado, también quería daros más detalles sobre "Victorian farm". Como os he dicho más arriba es una especie de programa-documental-histórico emitido por la BBC2 en 2009 y junto a Ruth Goodman encontramos a Peter Grinn (arqueólogo británico) y Alex Langlands (historiador y arqueólogo), en realidad se trata de emitir a través de la televisión una de las técnicas arqueólogicas más importantes: la arqueología experimental, en el que historiadores y arqueólogos experimentan ciertas técnicas del periodo que están estudiando, en este caso el victoriano. A mí me parece una idea muy interesante y no me importaría formar parte del proyecto. Os dejo aquí un video en la que la propia Ruth Goodman trata de cocinas curry tal y como los victorianos lo habrían cocinado:




martes, 16 de abril de 2019

Los caballeros de la reina

Título: Los caballeros de la reina.
Autora: María Pilar Queralt del Hierro.
Editorial: Edaf
Páginas: 230

Sinopsis

Si el monarca buscaba la pasion en alcobas ajenas, es perfectamente logico que la soberana hiciera otro tanto. Si bien, salvo excepciones, sus aventuras amorosas han pasado mas inadvertidas. El lugar secundario que la gran Historia ha otorgado a las reinas consortes ha hecho las veces de oportuna pantalla tras la que vivir tan inoportunos romances. Amantes apasionados, chevaliers servants o enamorados del poder como Godoy, el cardenal Mazarino, Rasputin y tantos otros unen sus nombres a los de soberanas tan emblematicas como Cleopatra, Maria Antonieta, Catalina la Grande, e incluso la mitica Sissi.


Opinión

No sé si conocen el programa de la Cadena Ser "Cualquier tiempo pasado fue anterior", en el que Nieves Concostrina narra de forma muy particular hechos históricos, en ocasiones, poco conocidos. A mí este programa me encanta, me los he escuchado todos a través de ivox, e incluso algunos los he escuchado dos veces (Por ejemplo, el de Goya). y ¿Por qué os hablo de este programa de radio? Pues porque fue precisamente a través de este programa que llegué al libro que hoy os traigo (otra de las ventajas de un programa como este, que te da a conocer nuevos autores y libros). En el programa, Nieves Concostrina hablaba de una de las reinas más polémicas de la historia española: María Cristina, esposa de Fernando VII y madre de la futura Isabel II. María Cristina se quedó viuda al poco de casarse y en total "secreto" se casó con el que se considera fue su amante. Lo particular del caso es que María Cristina no podía hacer este matrimonio público, sin embargo los embarazos constantes (Se dice que dio a luz al poco de dar un discurso público) hizo imposible mantener el secreto.

Pues más historias como ésta nos trae el libro de María Pilar porque si el rey se divertía con amantes y fiestas ¿Qué hacía la reina mientras tanto? Pues algunas se resignaban y aguantaban la cornamenta, al fin y al cabo ser renia no era una mala posición ¿no? Otras, sin embargo, decidieron vivir sus vidas y tener sus propias historias de amor y son estas historias de amor las que nos encontramos en este libro: desde la bellísima e inteligentísima Cleopatra hasta la ingenua zarina de Rusia Alejandra. Todas estas reinas fueron diferentes y sus historias, en ocasiones, han pasado de largo. Llama la atención como algunas reinas se lanzaron al amor del primer hombre que les trataba medianamente bien, pues no hay que olvidar que muchas de ellas se casaron por conveniencia y el amor no era más que algo secundario. Los reyes no fueron, ni de lejos, príncipes azules y las reinas, muy a menudo, eran ignoradas por sus maridos una vez cumplían con lo que tenían que cumplir: dar un heredero. Las reinas sentían una necesidad de ser amadas y se rendían a esa necesidad a la primera galantería. Otras reinas, sin embargo, sentían estar casadas con absolutos peleles (Luis XVI es un buen ejemplo de ello) y buscaban fuera del dormitorio lo que no tenían dentro y yo desde luego no les culpo. Luego están aquellas que fueron casadas con homosexuales (sí, no había problema con ello) o con verdaderos psicópatas como fue el caso del rey Cristian de Dinamarca. Sea por lo que fuera, lo cierto es que estas reinas eran absolutamente infelices en sus respectivos matrimonios y solo buscaban felicidad en los brazos de otros hombres.

He de decir que el libro se lee en un par de sentadas, puesto que los capítulos son muy cortos y facilita que la lectura se haga de manera rápida y cuando te quieres dar cuenta ya lo has terminado. Hay algunos capítulos que me sobran totalmente, como el de la reina de Saba, puesto que aquí no se habla de la infidelidad de la reina. Tampoco soy totalmente de acuerdo en incluir a Sissí, emperatriz de Austria Hungría, en la lista puesto que he leído varias biografías de la emperatriz y nunca llegó a ser infiel a su marido. De hecho, Sissí estaba tan preocupada en sí misma como para prestar atención a ningún hombre. Y pese a que algunos lectores la brevedad de los capítulos puede ser una ventaja, confieso que a mi me parecido una lectura muy superficial... en algunos de los caso se dan dos o tres datitos y se pasa a la siguiente reina. A mí me hubiera gustado que la autora hubiera profundizado un poco más y que en lugar de la cantidad hubiera primado la calidad de la investigación, por ejemplo, en los caso de Catalina de Rusia o la esposa de Cristian de Dinamarca cuya historia de amor dio pie a la creación de una película. La verdad es que me ha faltado más desarrollo de algunas de las historias que me parecen muy cogidas con pinzas.

En general, pienso que es una lectura muy entretenida pero un tanto superficial puesto que no profundiza en ciertos detalles y en algunos casos tira más de rumores que de pruebas. Creo que es una interesante primera aproximación a un tema curioso, pero que al final si se quiere saber más de casos particulares lo mejor que se puede hacer es leer una buena biografía que es lo que probablemente haré. Por mi parte estoy contenta de haberlo leído porque eso significa que vuelvo a leer libros de historia por placer, lo que hacía bastante tiempo que no hacía. 


sábado, 13 de abril de 2019

Fuimos canciones & Seremos Recuerdos

Títulos: Fuimos canciones, Seremos recuerdos.
Autora: Elisabet Benavent.
Páginas: 536, 534
Editorial: Suma de letras

Sinopsis

Macarena vive en Madrid y es asistente de una influencer de moda.
Macarena disfruta la vida a sorbos e intenta ser feliz.
Macarena tiene dos amigas: Adriana y Jimena.
Macarena guarda un secreto que deletrea a escondidas.
Ese secreto tiene tres letras: L-E-O.
Macarena no sabe que Leo está en Madrid.
Macarena teme, Macarena sueña, Macarena ama, Macarena vuela...

Y en este juego del destino intenta aceptar que lo que fuimos no puede ser lo que seremos...

¿O quizás sí?


Porque a veces lo que fuimos da sentido a lo que de verdad somos.


Opinión

Tras un par de lecturas intensas se me apetecía leer algo ligerito y muy entretenido, algo que me ayudara desconectar un poco, sobre todo de las exigencias del trabajo. Y cuando eso ocurre tiendo a recurrir a mi guilty pleasure favorito: las novelas de Elisabet Benavent. En este caso elegí la bilogía de Fuimos canciones y Seremos recuerdos. 

El truco por el que las novelas de Benavent tienen tanto éxito, a mi parecer, es porque todas siguen el mismo patrón. La protagonista es siempre una mujer muy actual, muy a la moda, independiente, fuerte, moderna, que vive el sexo sin vergüenza y que se enamora perdidamente de un hombre, generalmente increíblemente atractivo (¿Cómo no?) y la novela gira en torno a sus aventuras romántico-sexuales. La protagonista siempre se hace acompañar por dos amigas que siempre tienen la misma personalidad: normalmente una es siempre más alocada, con una forma de hablar muy abierta, rozando la vulgaridad..., mientras que la otra es más tímida y/o conservadora, que siempre ofrece el punto de vista más lógico, calmado. Con las amigas se logra el contrapunto perfecto. Obviamente, la novela viene con mucho drama femenino. Pero pese a lo repetitivas que pueden resultar estas historias, y lo son, lo cierto que son historias que atrapan y lo hacen porque la autora usa un lenguaje sencillo y directo, cercano a los lectores, con múltiples referencias a la cultura pop actual, a la moda, etc. es casi como leer Sexo en Nueva York.

Estas dos novelas no se salen del patrón mencionado antes, pero sí que he notado cierta diferencia con otras novelas. No sé si lo llamaría madurez, pero sí que la autora ha querido salirse un poco de ese patrón. Así, por ejemplo, no se produce lo que se llama un instalove, es decir, los protagonista no se conocen y caen rendidamente enamorados en cuestión de dos páginas y media, sino que los protagonistas arrastan una historia pasada que, en ocasiones, resulta algo cargante ya que aunque la autora no menciona explícitamente qué es lo que les ocurrió hasta el final de la primera novela, lo cierto es que el lector lo intuye básicamente desde el principio. Por otro lado, parece haber una intención por parte de Elísabet de no basar su novela exclusvamente en la historia de amor de los protagonistas, sino que opta por dar el mismo peso a las historias de las amigas. Asimismo, decide dar cierto espacio a la voz masculina, lo que encuentro ciertamente refrescante porque hasta ahora solo se le daba voz a la perspectiva femenina. 

Creo, además, que estas novelas a pesar de caer en los mismos clichés una y otra vez tiene aspectos muy positivos: en primer lugar, ofrecen el retrato de una mujer independiente pese a que se enamora locamente. No se tratan de mujeres cegadas por el amor y saben decir que no, saben expresar lo que quiere y en ningún momento renuncian a sus principios, algo que no puede decirse de otras novelas muy parecidas. Por otro lado, el retrato que se hace de las relaciones sexuales de los protagonistas es el de un sexo que se vive libremente, consensuado por ambas partes, en las que ambas partes disfrutan y en el que el placer femenino es tan importante como el masculino. En estos tiempos, en los que el tema del sexo suele estar en boca, sobre todo desde una perspectiva de debate sobre el consentimiento y cómo debe actuar la mujer, creo que resulta refrescante que una novela ofrezca un retrato de lo que el sexo debe ser: una actividad sexual, consentida por ambas partes en la que ambas partes disfrutan. Muy contraria a la que puede ofrecer la pornografía actual u otras novelas de corte erótico. 

En definitiva, estas novelas pueden que no ganen el premio Pullitzer, pero resultan increíblemente entretenidas, como ver una comedia romántica el domingo por la tarde. Sin duda alguna, dejan un buen gusto y son recomendables para una buena desconexión.