domingo, 23 de junio de 2019

Five feet apart

Título: Five feet apart.
Autora: Rachael Lippincott.
Editoria: Simon & Schuster.
Páginas: 276

Sinopsis

A Stella Grant le gusta tener el control, a pesar de no poder dominar sus propios pulmones, que la han tenido en el hospital la mayor parte de su vida. Por encima de todo, Stella necesita controlar su espacio para mantenerse alejada de cualquier persona o cosa que pueda transmitirle una infección y poner en peligro su trasplante de pulmón. Dos metros de distancia. Sin excepciones.

En cuanto a Will Newman, lo único que quiere controlar es cómo salir de este hospital. No le importan sus tratamientos, o si hay una nueva medicación en ensayo clínico. Pronto cumplirá dieciocho años y podrá desconectar todas estas máquinas. Desea ir a ver el mundo, no solo sus hospitales.


Will y Stella no pueden acercarse. Solo con que respiren cerca, Will podría provocar que Stella perdiera su puesto en la lista de trasplantes. La única forma de mantenerse con vida es mantenerse alejados.

Opinión

Creo recordar que hubo un tiempo en el que las novelas con un (o dos) personaje enfermo y una historia sobre dramática estuvieron de moda. Así a bote pronto puedo recordar la que fue más popular: Bajo la misma estrella de John Green (cuya reseña podéis encontrar aquí) y que a mí en su día me dejó completamente traumatizada. Luego llegó Yo antes de tí de Jojo Moyes (cuya reseña podéis encontrar aquí) que me dio bastante qué pensar con un final que no me esperaba. También se me viene a la cabeza las novelas de Before I die o Everything, everything que ya no he leído. La novela que hoy reseño entra en el grupo de este tipo de novels y no sé si es porque el género está resurgiendo, pero sí que ha sido un boom en América y dejándome llevar por él me dedicí por leerla. Craso error, porque no sólo no me ha gustado, sino que también me he dado cuenta de que estoy demasiado mayor para estas novelas que ya me parecen bastante simplonas. Pero no nos adelantemos. 

¿Qué nos cuenta la historia de Five feet apart? Pues nos narra la historia de Stella y Will, dos jóvenes adolescentes que podrían tener toda la vida por delante sino fuera porque sufren una enfermedad en los pulmones que reduce considerablemente su esperanza de vida y que, además, les fuerza a estar gran parte de su vida en el hospital. Y es precisamente en el hospital donde nuestros protagonistas se conocen, pues Stella necesita recuperarse de un resfriado, mientras que Will está ahí con la esperanza de que una nueva medicina experimental le cure de una infección que padece para volver a la lista de donantes y pueda, algún día, tener unos pulmones nuevos. Son, además, dos caracteres opuestos ya que Stella hace todo lo que hace falta para sobrevivir, mientras que Will, que ha ido de hospital en hospital, solo espera cumplir los 18 años para tomar sus propias decisiones y VIVIR  lo que le queda de vida.

Cuando digo que la historia es simplona es porque sigue el abecé de este tipo de historias, punto por punto. El lector no debe esperar nada nuevo de lo que ya se ha hecho hasta ahora, y si en un tiempo las historias de John Green o Jojo Moyes, me dejaron algo tocada, bien por un final inesperado, bien por las cuestiones que plantea (Sobre todo la novela de Jojo Moyes), esta no plantea mucho más que la de contar la historia de dos adolescentes que por tener la enfermedad que tienen, no pueden, no deben enamorarse. Asimismo, cae en el cliché de amor instantáneo, es decir, los protagonistas al principio no se pueden ver pero la autora usa el supuesto OCD de Stella para forzarlo a seguir con el tratamiento, y luego él, por arte de magia, se enamora de ella y ella de él... ¡pum! ¿Cómo se puede pasar de cero a cien en dos páginas? Hasta el punto de que a ella, que lleva a rajatabla todo su tratamiento porque debe vivir (por razones que no voy a revelar), le da igual infectarse por estar cerca de Will. Vamos que abandona sus principios por dos palabras bonitas, topicazo.

Por otro lado está el dramatismo exagerado, ese del que hace uso los autores cuando no saben como hacer aún más trágica la historia de dos personas que se están muriendo (nótese mi tono irónico aquí). Y es que cuando el autor está buscando la lágrima fácil, lo que está demostrado es un limitación como escritor. Osea, estos dos adolescentes tienen una enfermedad que los va a matar sí o sí, que probablemente no tendrán hijos, no pueden tocarse, besarse, etc. Y la autora decide que eso no es lo suficientemente dramático y decide añadirle más. Lágrima fácil y patetismo. 

Sin embargo, sí que hay un par de aspectos que me han gustado, pues todo no puede ser negativo. He disfrutado que la historia se nos cuente en dos voces, es decir, Stella y Will nos narra su historia en capítulos alternativos, lo que nos permite conocer a los dos personajes por igual y entender les lleva a acturas como actúan. Asimismo, también me ha parecido interesante la forma en la que la autora refleja la enfermedad que ambos padecen, la gravedad de la misma, las pocas esperanzas de poder sobrevivir, el hecho de que no puedan acercarse a las personas que quieren, etc. La verdad es que yo desconocía este tipo de enfermedad y me ha parecido interesante los datos que la autora aporta. 

En definitiva, una novela más de este género que, no me cabe duda, hará las delicias de muchas adolescentes, pero que a mí ya se me queda muy cortita y probablemente ya sea hora de decir adiós a un tipo de novelas que ya no me aportan  nada.


Adaptación

Solo quería dejaros saber que la enorme popularidad de este libro al otro lado del charco ha dado  lugar a que se adaptara, aunque creo que ha pasado sin pena ni gloria (al menos no creo que haya tenido la popularidad que tuvo en su día Bajo la misma estrella) La protagoniza Haley Lu Richardson y Cole Sprouse (muy popular ahora por su rol en Riverdale). Yo la he visto y, bueno, otra película más. Os dejo aquí el tráiler. 



domingo, 16 de junio de 2019

Queen Victoria: Daughter, Wife, Mother, Widow.

Título: Queen Victoria. Daughter, Wife, Mother, Widow.
Autora: Lucy Worsley.
Editorial: Hodder.
Páginas: 512.

Sinopsis

Who was Queen Victoria? A little old lady, potato-like in appearance, dressed in everlasting black? Or a passionate young princess, a romantic heroine with a love of dancing? There is also a third Victoria - a woman who was also a remarkably successful queen, one who invented a new role for the monarchy. She found a way of being a respected sovereign in an age when people were deeply uncomfortable with having a woman on the throne. As well as a queen, Victoria was a daughter, a wife, a mother and a widow, and at each of these steps along life's journey she was expected to conform to what society demanded of a woman. On the face of it, she was deeply conservative. But if you look at her actions rather than her words, she was in fact tearing up the rule book for how to be female. By looking at the detail of twenty-four days of her life, through diaries, letters and more, we can see Victoria up close and personal. Examining her face-to-face, as she lived hour to hour, allows us to see, and to celebrate, the contradictions at the heart of British history's most recognisable woman.


Opinión

El pasado mes de mayo se cumplieron doscientos años del nacimiento de la reina que dio nombre a toda una época: la Reina Victoria; y, con motivo de este bicentenario, Lucy Worsley ha publicado la biografía que hoy reseño: Queen Victoria. Daughter, wife, mother, widow. ¡Menuda novedad! pensarán algunos, ¡otra biografía de la reina Victoria! ¿Qué hay de nuevo en la vida de esta reina? ¿Qué no se ha contado que no sepamos ya? Pues probablemente no mucho, pero Lucy Worsley es, en mi opinión, una de las mejores divulgadoras de historia en el Reino Unido, divulgadora e historiadora, pues es conservadora de los sitios reales en el que se incluye el mismísimo palacio en el que la reina se crió: Kensington Palace. Y, quizás peque de exagerada, pero todo lo que Lucy hace merece la pena ser visto (los documentales) y leído (libros publicados).

Worsley ha decidido estructurar su biografía sobre la reina en cuatro partes, que son en realidad las cuatro fases de la vida de esta increíble mujer: hija, esposa, madre y viudedad. Y aunque Victoria fue siempre la misma mujer, su personalidad cambió en cada una de estas cuatro fases que Worsley identifica tan bien. Lucy, además, decide dedicar cada capítulo a una fecha clave: nacimiento, nombramiento de heredera, coronación, boda, etc. Así, narra la vida de esta reina saltando de fecha en fecha. 

Centrándonos en su infancia, Lucy empieza la vida de esta reina unos años antes de que esta naciera, en una época en la que la monarquía estaba sumamente denostada por el derroche de los hijos de George III y en riesgo de desaparecer debido a la falta de herederos. Esto dio lugar a que William IV y Eduard, Duque de Kent y padre de Victoria, se lanzaran de cabeza a casarse con unas princesas germanas y se iniciara lo que se ha llamado la "baby race", es decir, la carrera por un heredero. El nacimiento de Victoria fue, en sí misma, una salvación porque con ella la monarquía estaba salvada y solo por ello tuvo una infancia sobreprotegida, pues había muchas posibilidades de que un día se convirtiera en reina. Estas posibilidades se confimaron pronto, con la muerte de uno de sus primos, por aquel entonces Victoria vivía en Kensington con su madre, ya viuda, y Conroy quien había creado un estricto sistema para mantenerla a salvo, pero sobre todo para alejarla de la corte y controlarla con el fin de hacerse el mismo con el poder. Conroy nunca logró hacerse con el poder porque Victoria, al poco de cumplir 18 años, se convirtió en reina y con eso pudo escapar del control tanto de Conroy, a quien odiaba, y su madre, con quien no tenía buena relación.

La personalidad de Victoria cambia radicalmente al casarse con el que sería el amor de su vida: el Príncipe Alberto. Un matrimonio que fue de conveniencia pero en el que hubo mucho amor. Victoria pasó de ser una muchacha independiente, algo alocada, desobediente, obstinada, alegre, que disfrutaba de los bailes y fiestas, etc., a ser una esposa obediente, demasiado obediente, dependiente en todo de su marido y, lo crean o no, sexualmente obsesa, lo que dio lugar que Victoria se quedara embaraza muy pronto y que en algo más de una década diera a luz nueve veces. En opinión de Worsley, los continuos embarazos de la reina benefició a Alberto, quien pudo ejercer de rey sin serlo y controlar todas las responsabilidades que en realidad eran de victoria. Alberto, además, tenía una ambición clara: la que la monarquía fuera vista como un modelo a seguir, de ahí que la familia real viviera una vida que aparentaba ser la de una familia de clase media, aunque no lo fuera. Alberto fue la piedra angular de esa familia y con su muerte se produjo un enorme vacio que Victoria nunca pudo llenar, al menos no el seno de su familia, y como madre se convirtió en una verdadera tirana con unos hijos a los que no apreciaba.

Tras la muerte de Alberto comienza, según Worsley, la etapa más interesante en la vida de la reina pues es cuando por fin puede ser ella misma, puede reinar sin depender de Alberto y puede alzar su voz. Según Lucy, Victoria poseía un instinto para reinar que Alberto no poseía y ese instinto se aprecia en su plenitud durante su viudez. Es en este momento, además, cuando se produce los hechos más polémicos de su reinado; en primer lugar, su relación con el sirviente John Brown. Algunas malas lenguas decían que la reina se había casado con su sirviente, el único que podía hablarle y decirle qué es lo que tenía que hacer. Según Lucy, algunos vinculaban esta relación de la reina con la menopausia, que convertía a las mujeres en ninfómanas. Lo cierto es que no hay pruebas de que la reina se casara con John, pero sí que las hay para confirmar que realmente le tenía aprecio. El segundo aspecto polémico fue su relación con el sirviente indio Abdul a quien siempre favoreció por encima de los otros sirvientes lo que creó más de un conflicto. 

Y pese a que esta biografía no aporta nada nuevo, a mí me ha parecido realmente interesante y muy amena de leer. Como ya he dicho, Lucy es una gran divulgadora de la historia, con un gran sentido del humor y crítica. Es una autora que, como historiadora, no duda en analizar y ofrecer su propia opinión de los hechos de los que escribe. De hecho Lucy es una de las pocas historiadoras que se ha atrevido a hablar de forma crítica sobre el príncipe Alberto, por el que suele haber cierta preferencia entre los historiadores, y lo cierto es que después de leer esta biografía ni yo misma puedo verle con los mismos ojos. Es una lectura que recomiendo a todos aquellos que amen el periodo victoriano.

No quería termina sin contaros que yo tuve el placer de asistir a una conferencia de Lucy Worsley sobre la reina Victoria. Fue muy especial porque siento verdadera admiración por esta mujer y la disfruté de principio a fin, además al final dedicó unos minutos a firmar su libro. Creo que mi cara lo dice todo. 



Adaptaciones

Hay varias películas sobre la reina Victoria que son muy recomendables, pero a mi me gusta mucho la que protagonizó hace varios años Emily Blunt y Rupert Friend, escrita además por el mismo guionista de Dowton Abbey y que se centra en en los primeros años de reinado. Se llama The young Victoria. En cuanto a documentales, a mi me gusta mucho el que emitió la BBC Two hace unos años y que es muy interesante, Queen Victoria´s Children, sobre todo para ver el rol de madre de la reina Victoria y que puede sorprender a más de uno. Y este año, Lucy Worsley decidió recrear la boda de Victoria con el príncipe Alberto (boda que puso de moda el vestido de novia blanco y las tartas de boda), en un semi-documental llamado Victoria & Albert: The Wedding. 



domingo, 2 de junio de 2019

Flores en la tormenta

Título: Flores en la tormenta
Autora: Laura Kinsale
Editorial: Debolsillo
Páginas: 544 (leído en Kindle)

Sinopsis


Inglaterra, 1829. Christian, el duque de Jervaulx, es uno de los hombres más ricos y encantadores de la alta sociedad inglesa, pero también es un hombre extravagante y un seductor empedernido. Maddy Timms, la hija de un anciano profesor de matemáticas que colabora con el duque, le conoce personalmente una vez; en esa ocasión Maddy comprueba que Christian es un hombre inteligente y sensible. Pero al día siguiente, él muere en un duelo.


Transcurridos unos meses, Maddy empieza a trabajar en un sanatorio para enfermos mentales de la alta sociedad y, para su sorpresa, se encuentra con Christian. El duque no murió en el duelo, pero si no mejora en breve le declararán legalmente loco y le despojarán de su fortuna.Maddy es la única que sabe que Christian no ha perdido la cordura. Aunque al principio Christian utiliza a Maddy para lograr sus objetivos, poco a poco sus sentimientos van cambiando… 


Opinión

Una habitación con vistas debió dejarme con ganas de historias de amor, porque nada más terminarla comencé el libro que hoy os traigo: Flores en la tormenta. Debo decir que el género romántico no es el más común en mi lista de lecturas, pese a que tampoco pueda decir que tenga ninguna preferencia en particular (quizás el género clásico es el más repetido), pero sí que de vez en cuando me gusta disfrutar de una buena historia de amor, de esas que se te quedan en el corazón y recuerdas al paso de los años.

Fueron las críticas positivas de amazon las que me llevaron a comprar este libro casi sin saber de qué iba. Yo no sé si lo hacéis, pero yo pierdo bastante tiempo viendo las recomenzaciones que amazon hace según mis preferencias y ahí estaba esta novela, acompañada de opiniones super positivas, tanto de la historia como de la autora (muy conocida en el mundo de la novela romántica).

No seré yo quien ponga esta novela por las nubes pues, partiendo de la base de que es una novela romántica, no sobresale en exceso de otras novelas del mismo género. Sin embargo, la historia termina siendo tan bonita que al final deja un buen gusto al lector y terminas con la sensación de que has disfrutado enormemente de una historia que ha sido creada precisamente para eso, para el disfrute del lector. Y es que Flores de la tormenta sigue los preceptos de la novela romántica, empezando por sus protagonistas; por un lado tenemos a Lucy, una joven cuáquera de fuertes convinciones religiosas y, por otro, el duque de Jervaulx que es todo lo opuesto a Lucy (otro cliché de la novela romántica), pues es mujeriego, libertino, etc. Sus vidas se cruzarán en dos ocasiones, pero será la situación vulnerable del duque la que de lugar a una relación de dependencia que luego desembocará en amor. 

Pese a que la novela repite todos los clichés del género, debo admitir que está bastante bien construida, con un contexto que invita a este tipo de historias pues es en el periodo georgiano cuando surgen las primeras novelas románticas tal y como la conocemos hoy día y con una evolución clara de los personajes, sobre todo el masculino. Sin embargo, creo que la autora peca de acelerar algunos hechos que, en mi opinión, son claves. Así, por ejemplo, la trama del duelo, la forma en la que el duque termina en el manicomio y la casualidad que Maddy trabaje allí y decida ayudarlo, todo eso está narrado de forma muy acelerada y yo lo habría dedicado más tramas, pues parece que los personajes se unen demasiado rápidamente. Otros hechos, sin embargo, están ralentizados haciendo que a la novela le sobren unas cuantas páginas. También hay algunos momentos algo ridículos que se podían haber contado de otra forma, pero fin, quizás la autora consideró apropiado contarlos así. Y, aunque el ritmo es irregular, llega un punto que es muy adictiva y el lector apenas puede separarse del libro.

Para concluir, Flores en la tormenta es una buena novela para satisfacer la necesidad de leer algo romántico y ligero, para cuando se busca leer algo por puro entretenimiento.