domingo, 21 de julio de 2019

La impaciencia del corazón

Título: La impaciencia del corazón
Autor: Stefan Zweig
Editorial: Acantilado
Páginas: 464


Sinopsis

En los albores de la Gran Guerra, el teniente Anton Hofmiller recibe una invitación para acudir al castillo del magnate húngaro Lajos von Kekesfalva, cuya hija, que sufre parálisis crónica, se enamora del joven oficial. Hofmiller, que sólo siente compasión por la joven Edith, decidirá ocultar sus verdaderos sentimientos y le hará tener esperanzas en una pronta recuperación. Llega incluso a prometerse con ella, pero no reconoce su noviazgo en público. Como un criminal en la oscuridad, Hofmiller se refugiará en la guerra, de donde regresará como un auténtico héroe.





Opinión

¡Ah, esa maldita compasión, esa maldita compasión! Con esta cita bien podría resumirse la novela que hoy reseño y que vuelve a acercarme a la faceta que menos conozco de Zweig: el de novelista.

La impaciencia del corazón es una novela intensa que tiene como protagonista al teniente Hofmiller que, cansado de ser recibido como héroe por su acciones en la Primera Guerra Mudial, decide "contarnos" sus penurias de juventud. Y todo empieza con un baile y un tremendo error. Estando destinado a una ciudad de Austria para completar su formación de militar, Hofmiller es invitado a una recepción el castillo de Kekesfalva. Allí, asombrado por el lujo, la comida y la música, decide honrar la invitación que ha recibido, invitando a la hija del dueño de la casa, Edith, sin saber que ésta sufre de una enfermedad que la tiene paralizada de cintura para abajo. Abochornado por su enorme error, Hofmiller abandona el castillo sin despedirse, casi como un delincuente, sintiendo una enorme sensación de culpabilidad y vergüenza. No obstante, al día siguiente decide hacer frente a su error y manda unas flores a la joven Edith, a las que seguirá sus constantes visitas. Hofmiller penetra poco a poco en un mundo en el que la compasión le llevará a actuar de una forma que tendrá terribles consecuencias para él y los personajes que le acompañan: Por primera vez empecé a comprender que los peores males de este mundo no son los causados por la maldad y la brutalidad, sino los causados por la debilidad.

Esta novela de Zweig puede considerarse casi como un experimento en el que el autor analiza hasta dónde puede llegar la compasión extrema y qué consecuencias puede tener. Usa la figura del teniente y sus acciones para explorar cómo una persona movida únicamente por el sentimiento de la compasión y la lástima puede cometer una serie de actos y decir una serie de cosas que en realidad no siente y de esta manera alterar su vida y, sin duda alguna, la de las personas que son receptoras de ese sentimiento. Aquí, la principal víctima es Edith, una joven que una vez estuvo sana, que una vez corrió, saltó y montó a caballo, que una vez enfermó y no pudo andar más y que se le arrebató lo que una vez tuvo. Edith es, sin duda, el personaje más complejo emocionalmente, pues por su enfermedad Edith siente tristeza por la salud perdida, frustación por una cura que no llega nunca, ira por no poder hacer lo que desea... Edith tiene los sentimientos a flor de piel y la compasión del teniente, con sus constantes visitas y atenciones, las falsas promesas de una cura que no llega y la falsa apariencia del amor, harán que enloquezcan a la joven inválida y el teniente no se dará cuenta de ello hasta que no es demasiado tarde: Pero, acto seguido, comprendí con nuevo espanto que nada sino precisamente mi apasionada compasión era la principal culpable de que esta muchacha abandonada y aislada del mundo esperara de mí, el único hombre que la visitaba asiduamente día tras día en su cárcel, que esperara de este loco, presa de su compasión, un sentimiento distinto, un sentimiento de ternura. El teniente no solo es preso de su propia compasión, que le impide ver los sentimientos de la joven Edith, sino también de los prejuicios que le harán pensar que sea imposible para una inválida sentir amor, o enamorarse perdidamente: Nunca, a los veinticinco años, me hubiera atrevido siquiera a soñar con la posibilidad de que también las enfermas, las inválidas, las inmaduras, las demasiado viejas, las excluidas y marcadas entre las mujeres, osaran amar,

Otra víctima de la compasión extrema del teniente es Kekesfalva, un personaje singular del que también podemos conocer su pasado. Sin duda alguna, las acciones del teniente llevaran a este pobre hombre a la falsa esperanza de poder ver a su hija sana... Kekesfalva siente una enorme desesperación que lo lleva a enfermar y una gran impotencia, pues acostumbrado a conseguir todo con dinero, ve como ni todo el dinero del mundo puede comprar la salud de su hija. La posibilidad de una cura, por mínima que sea, lleva a este viejo hombre a creer lo que sea e incluso a vender a su hija a un matrimonio movido por la lástima si eso la hace feliz. El único personaje que hace frente a la compasión es el doctor Cóndor, el doctor de las causas imposibles. La compasión del doctor es muy diferente a la que siente el teniente, pues no es una compasión que ciega sino una compasión que lleva a ayudar a la gente sin entregar falsas esperanzas y es el doctor el que trata de guiar al joven teniente: Pero, y creo que se lo advertí una vez, eso de la compasión es una maldita arma de doble filo. El que no sabe manejarla, mejor que no la toque con la mano y menos aún con el corazón. 

En definitiva, en La impaciencia del corazón, Zweig vuelve a experimentar con los sentimientos humanos y vuelve a ponerse en la piel de aquel quien los siente. Zweig tiene una habilidad especial para jugar con estos, explorar y analizar las consecuencias, ya lo hizó en Carta de una desconocida y vuelve a hacerlo a aquí. Lectura recomendada para los fans de este autor.  


5 comentarios:

  1. Hola! Estoy dando saltos de emoción aunque no puedas verme!! Me encantó el libro y la pelicula no me la perdí tampoco.aunque me gusta mas el libro.me confieso admiradora de Zweigh y leo todo lo que encuentro .incluidas unas magníficas biografías de reinas !

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  2. Esta novela grita mi nombre por todas partes, necesito leerla. Gracias por tu valiosa opición, disfruté mucho leer la reseña. No había escuchado nada sobre este libro y mucho menos el autor. Espero dar con ella en mi librería favorita porque ¡tremendo lío en que se metió este oficial! Quizá sus intenciones no son malas pero si hay algo mega humillante es que estén contigo por lástima y no por amor. Bien por el doctor y su punto de vista, qué agradable es leer un personaje con sus pies bien puestos en la tierra.

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  3. Buenas noches:
    Yo soy muy fan de Zweig, tuve una época que leía una novela suya tras otra. Ninguna de sus novelas cortas o largas me ha defraudado nunca, como tampoco sus estudios artísticos.
    Estupenda recomendación, muy buena reseña. Con tu permiso, me quedo por aquí, ya tienes nuev seguidora.
    Feliz comienzo de semana!!

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  4. Fantástica reseña de "La impaciencia del corazón", me ha encantado cómo señalas la habilidad de Zweig para explorar las emociones y sentimientos, para acompañar al lector más allá de toda consecuencia. Siempre es un placer leer a Stefan Zweig, y esta novela es una de las que más me gustan del autor. Gracias!

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  5. Hola, este libro lo leí hace ya bastantes años, es muy psicológico, y en muchos momentos se me hizo algo pesado, aun así es de una calidad estratosferica, como todo lo que escribió este hombre, te recomiendo "Carta de una desconocida" "Leporella" estos dos los he leído en el mismo libro por ser relatos. "Miedo" otra gran obra. Ahora mismo sobre la mesita de noche tengo a "Clarisa" esperando su turno, cualquier obra de Zweig es una joya. Saludos lectores.

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